Tribuna cofrade

Fernando Barrera Cuñado

Cincuenta años de amor y devoción a la Virgen de la O

Fue singular todo lo que sucedió con motivo de la adquisición y posterior bendición de Nuestra Señora de la O, titular mariana de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Defensión.

En el mes de noviembre de 1971 había aprobado la Junta de Gobierno adquirir una imagen de la Santísima Virgen, debido a que estábamos dando culto hasta entonces a una talla muy bella y posiblemente de “La Roldana”, pero muy pequeña.

La Junta de Gobierno nos comisionó a Manolo Mateos (DEP) y a mi para que en Sevilla buscáramos entre los imagineros una Dolorosa que tuviera las características que todos deseábamos.

En el Seat 1500 de Manolo fuimos a Sevilla una radiante mañana de finales de noviembre, dirigiéndonos en primer lugar al Taller de Sebastián Santos Rojas, quien amablemente, nos enseñó una imagen que no nos satisfizo. Dándole las gracias nos despedimos de él y nos dirigimos a la casa de un vestidor que me había indicado el recordado Rafael Cruz Molins. Pepe Espino “el niño de las Salesas”, que así se le conocía en los ambientes cofrades, era un anciano que nos recibió amablemente, quien vestía a la Virgen de la Encarnación cada año. Tras darnos una copa de jerez y hablar un rato con él nos indicó que había un imaginero muy joven que despuntaba en la profesión y que ya había tallado una Virgen para la Hermandad de la Sed sevillana.

Tras almorzar nos dirigimos al taller de Luis Álvarez Duarte, que así se llamaba el escultor y que, ya advertido, nos estaba esperando. Nos invitó a entrar en un salón donde estaba la imagen que después fue la Virgen de la O, preciosamente vestida, con candelabros encendidos. Siendo yo el primero que entró, me quedé sorprendido por la belleza de lo que nos estaba mostrando. Inmediatamente le dije a Manolo Mateos “Manolo, esta es la Virgen de la O” a lo que contestó “Si Fernando, esta es la Virgen de la O”. No lo dudamos ni un momento por lo que quedamos de acuerdo en la fecha en la que podríamos recogerla para trasladarla a Jerez.

El día 3 de diciembre la espera llegaba a su fin, la imagen llegaba a nuestra ciudad, en concreto al Colegio de la Compañía de María, morada de las hermanas de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora, recibiendo con alegría junto a los hermanos de la cofradía la bella representación de Nuestra Santísima Madre. Allí, en la sacristía quedó la imagen como anuncio de que esa sería su segunda casa, la Virgen siempre estaría ligada a las religiosas y a la comunidad educativa que con tanto alborozo recibe cada año en el mes de María a la Esperanza de los niños.

Nos pusimos en contacto enseguida con el Obispo auxiliar Monseñor don Juan Antonio del Val Gallo para que oficiara en la bendición de la imagen. Es difícil explicar la alegría que sentimos cuando accedió a lo que le pedíamos y así el 18 de diciembre de 1971 se celebró en la capilla del Colegio de la Compañía de María un Pontifical durante el cual Monseñor del Val Gallo bendijo nuestra imagen, concelebrando con él otros sacerdotes, entre ellos el maestro de ceremonias de la Colegial, el recordado don Lino Muñoz Barbés y contando con la asistencia de la representación del ministro del Ejército don Ricardo García de Carellán y Ugarte y su esposa, como padrinos, así como una amplia representación del Ejército.

Al término del acto todos los asistentes pasaron a besar la mano de la Santísima Virgen de la O.

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