Juan Manuel Marqués Perales

Copa y toros

Crónica levantisca

Imbroda prepara la vuelta al cole bajo una advocación mariana que le hace pensar que septiembre será normal

19 de junio 2020 - 01:35

La economía del feliz comunismo de la Cuba de Castro de la década de los setenta era la del postre: ron, azúcar y habano, tres acompañantes que no sirvieron para sostener el experimento caribeño cuando la URSS se deshizo y los cubanos entraron en eso que se llamó período especial. Más hambre que en Biafra. Juanma Moreno vuelve a ser el presidente de la Junta con todos los poderes estatutarios a partir de este domingo, cuando decae el estado de alarma y comienza una nueva normalidad en Andalucía que parece la de la recuperación del postre.

El portavoz del Gobierno, Elías Bendodo, consejero también de Presidencia, ha anunciado que el público vuelve al ruedo, regresan los toros a las plazas, aunque con un límite del 50% del aforo. El presidente Moreno confirma que las terrazas de bares y restaurantes se podrán ocupar al 100%, y el ínclito Juan Marín ya ha dado por solucionado la vuelta a las playas y la apertura de los chiringuitos, componente inagotable de las preocupaciones económicas de los gobiernos andaluces desde que el malagueño Luciano Alonso los colocase en las arenas de la legalidad.

Copa, playa y toros. Y los colegios, ¿qué?

Al consejero de Educación, Javier Imbroda, sólo le salva que la ministra del ramo, Isabel Celáa, sólo ha anunciado majaderías que al día siguiente tiene que rectificar, como ésas de dar clases al aire libre, como si en septiembre u octubre en Andalucía ya no hiciese calor. Lo que Imbroda tiene es un no plan, Andalucía es una de las pocas comunidades de España donde los colegios no se han abierto para el regreso, condicionado y matizado, de los escolares y que prepara la vuelta a septiembre bajo alguna advocación mariana que le hace pensar que en otoño todo será normal.

Y eso que a Juanma Moreno lo que le pedían los andaluces, como él mismo confesó a ARQ, es que los niños regresasen al cole lo antes posible.

Sostiene Imbroda que limitar las aulas a 20 alumnos tendría un coste "infinito", lo que hace pensar que el consejero fichado por Albert Rivera debe volver a clase de matemáticas. O de física. Su plan cumple estrictamente con el primer principio de la termodinámica: los sistemas escogen los caminos, energéticamente, menos costoso. La única buena noticia de la consejería de Educación es que su segunda, Carmen Castilla, traída de Almería para salvar el agujero negro de la estrella naranja, es una mujer competente y con experiencia. Mucha salud.

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