Jerez íntimo
Marco Antonio Velo
Y la Atalaya registró un lleno hasta la bandera a favor de Uniper
DEBO reconocer que en cuanto me pongo a mirar las cosas bonitas que tiene la democracia y me quedó absorto, cuando sacudo el cabezón para volver en mí, me encuentro con que nada ha cambiado y que hay quienes están empeñados en cargarse esta forma de gobierno tan inexacta, pérfida pero sin embargo tan maravillosa que tenemos. Resulta que en el barrio de Gamonal (que tiene un nombre con aire a explosivo plástico que no hay quien se lo quite) hay quienes han estado criticando, poniéndose del lado de los violentos, cuando ellos mismos llevaban en su programa electoral la misma obra. Son cosas que sólo se explican de dos formas. La primera, que lo que se busca no es el beneficio del pueblo sino el sillón y el sueldazo. Y lo segundo, que pesa mucho (para mal) tener un líder que cuando era ministro del Interior le montaron una acampada en Sol y el pobre ni se enteró.
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