Claro que sí

¡Sí se puede! También en el fútbol

28 de agosto 2023 - 05:00

Si no fuera por la melena de Rafael Gómez, alias Sandokán, lo del otro día del pelón Rubiales parecería un verdadero déjà vu. Porque la verdad desde aquel histriónico "Dimití ni dimití, dimití tú" al "no voy a dimitir ... NO VOY A DIMITIR" podríamos afirmar que en España nada ha cambiado. Pero sí, algo ha cambiado, por supuesto que no todo lo deseable, pero algo ha cambiado.

Siguen medrando los mismos, pero la gente se está dando cuenta que sí, que se puede cambiar las cosas. Es evidente que los poderes fácticos de momento siguen ganando el pulso, pero cada vez más, nos estamos dando cuenta que hay cosas, consideradas inamovibles que con la acción social pueden moverse. Se pueden derribar muros, pero para ello hay que picar piedra.

Lo de Rubiales es un pequeño ejemplo de esto que les digo. Pero lo de Rubiales, no lo olvidemos, es solo una gota de agua en el océano o un grano de arena en el desierto. Existen muchos muros que derribar, pero no nos olvidemos hay que picar. Porque la protesta social a través de redes sociales ayuda, pero para derribar a Rubiales, su machismo latente, su emporio económico y su entramado de estómagos agradecidos, ha sido necesario mucho más. Las renuncias de las futbolistas a jugar de ahora han sido muy importantes, las de antes con el tiempo más dolorosas. La de Borja Iglesias también ha ayudado aunque 'el ingeniero' no la comparta. La acción política, el posicionamiento de los patrocinadores, todo ha ayudado a picar el muro.

Claro que sí, pero no seamos excesivamente naif en nuestro análisis, es evidente que muchos se han puesto a picar piedra para salvar el culo, o para aprovecharse de la corriente o para sacar algún tipo de rédito. Pero sí se puede a pesar de ello. Lo único que resta es que este impulso social sirva para que este país recuerde que es lo que importa y que nos sobra. La sanidad, la educación, la lucha contra la corrupción, la igualdad de todo tipo y el respeto.

Suelo decir que el deporte en general, el fútbol en particular en muchas ocasiones, nos puede servir como metáfora de la vida, como ejemplo. Si en esta ocasión la sociedad española encabezada por las mujeres ha sido capaz de derribar al tótem del fútbol, debería darse cuenta de que hay muchos más tótem con los que acabar. Hoy más que nunca son necesarias las mareas sociales contra tanta injusticia ¿Se puede? Claro que sí.

stats