Enrique / García-Máiquez

RRS Blas de Lezo

Su propio afán

01 de abril 2016 - 01:00

LO habrán leído. La marina británica propuso, con buen rollito 2.0, un concurso en la red para poner nombre a su último barco, un buque de investigación polar. Desde España, alguien aprovechó la ocasión y propuso el RRS Blas de Lezo. La idea corrió como la pólvora, prendió también en Hispanoamérica y el nombre iba el segundo en la votación, y subiendo, hasta que los ingleses se asustaron y sacaron a Lezo de la liza.

Teniendo en cuenta la magnitud de la derrota que infligió a los británicos en Cartagena de Indias, con el añadido sonrojante de que éstos habían vendido la piel del oso antes de cazarlo y habían acuñado ya monedas conmemorativas de su victoria, tan superiores eran en número, se entiende que ese nombre no les entusiasme para su buque, a bote pronto. Pero me han defraudado mis admirados ingleses donde más me duele: en su sentido del humor. La propuesta lo tenía inglés, describiendo al que tantos barcos hundió como "Uno de los mejores marinos del mundo, que hizo grandes contribuciones a la investigación submarina británica".

Humor un poco negro, ya, pero de pura raza inglesa. Aunque sólo fuese por ese guiño, tendrían que haberle dejado participar. Por otro lado, está el fair play, tan inglés también, en teoría. Una vez que una guerra ha terminado, hay que darse la mano como caballeros y reconocer las mejores jugadas del contrario, como en el tercer tiempo del rugby, como Ercilla con los héroes indígenas en La Araucana, como Cádiz y sus espléndidos monumentos a los libertadores. En Cartagena de Indias murieron muchos ingleses, y una forma de homenajearlos es reconocer el genio militar de quien los venció a pesar de su valor. Los caídos de un bando y del otro no supieron de qué bando caería la victoria ni creo que les importase tanto como el fiel cumplimiento del deber donde se hermanaban todos.

En fin, si los británicos no han sabido apreciar ni el humor de la investigación submarina ni el honor de igualar a vencidos y vencedores, tampoco vamos a empeñarnos nosotros, no vaya a parecer que queremos presumir. Muestra de humor ibérico y de honor hispánico fue que, cuando el 2007 el Reino Unido, para celebrar su victoria en la batalla de Trafalgar, invitó a España a participar en un gran desfile naval, mostramos nuestra inmediata disposición "a rendir homenaje a todos aquellos que sacrificaron su vida en el mar"…, y mandamos una fragata, la 'Blas de Lezo'.

stats