A rienda suelta

Fran Pereira

Respaldo cero

No sé si será cuestión de esta ciudad o del estado de sosiego de este país, pero difícilmente el pueblo se moviliza contra nada. Ni la sanidad, ni la educación, ni la falta de empleo... Parece como si nada importase a nadie, como si todo estuviese funcionando a las mil maravillas. Sólo unos pocos se atreven a mostrar públicamente su disconformidad, menos mal. Pocos pero buenos. Y lo digo porque el pasado miércoles, en la manifestación convocada por los alumnos del Quiñones por las aulas prefabricadas, que en esta ciudad hay ya 43, no vi a otros muchos centros recriminar nada. Daba la sensación de que los únicos que sufren este atropello educativo en cuanto a instalaciones eran los de dicho instituto y a lo sumo tres más. Y me pregunto, ¿dónde están el resto de padres cuyos hijos conviven a diario en este tipo de clases? ¿Es que no les importa dónde estudian? No me extraña que algunos se estén enriqueciendo y viviendo la vida padre a costa de otros. Mientras nadie diga nada...

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios