Crónica Personal

El Rey emérito en el Parlamento

Sería incomprensible que don Juan Carlos no estuviera en las Cortes al conmemorarse el 40 aniversario de la Constitución

EL equipo de Ana Pastor mira a diario hacia La Zarzuela, a la espera de la comunicación que permita poner en marcha la organización del 40 Aniversario de la Constitución.

Será presidido por los reyes Felipe y Letizia y, después de la polémica creada hace un año al no ser invitado el rey Juan Carlos a la conmemoración de las primeras elecciones democráticas, las del 15-J, todo el mundo da por hecho que en esta ocasión asistirá. De hecho la Presidencia del Congreso tiene todo previsto … pero tienen que llegar las indicaciones necesarias desde la Casa del Rey.

Pasa el tiempo y no llegan esas indicaciones. Podría alegarse que se trata de una cuestión de prudencia, porque no es ningún secreto que una parte de la Cámara no tiene más estrategia política que promover la abolición de la Monarquía y, con toda seguridad, utilizarán la presencia del rey Juan Carlos para sus algaradas. En ningún momento hacen una reflexión sobre la trayectoria del Rey, no quieren ni mencionar que ha sido el principal impulsor de la democracia española, asumiendo riesgos que no todas las personalidades públicas están dispuestas a asumir. Pero para Podemos and Co. es lo que menos importa: buscan una diana para sus dardos. Como si en las repúblicas no se dieran presidentes controvertidos… Pocos de esos presidentes, sin embargo, pueden presentar un historial como el de don Juan Carlos, cuya gestión y coraje en tiempos muy complicados han sido un orgullo para este país. Y han provocado la admiración del mundo entero.

No comunicar también es comunicar. El paso del tiempo sin que llegue la decisión de la Casa del Rey puede interpretarse como un gesto de prudencia, pero también como el temor a que su presencia empañe los actos conmemorativos porque se pueden producir gritos incómodos para la Corona. El rey Juan Carlos, por otra parte, es ejemplo de que no se achanta ante las dificultades. Nunca lo ha hecho y ahora, aunque tiene dificultades para andar, mantiene la cabeza lúcida y valiente de siempre. Es el hombre que capitaneó la Transición, el hombre que decidió que las primeras elecciones cumplieran los requisitos de todas las democracias. Y fue el hombre que decidió que la primera legislatura fuera constituyente. Sería incomprensible que no estuviera en la sede de las Cortes Generales cuando se conmemora el 40 aniversario de la Constitución. Es más: la presencia del rey Juan Carlos junto a don Felipe y doña Letizia reforzaría aun más la imagen de la Monarquía.

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