Tribuna libre

Antonia Reyes

San José Obrero y la legalidad vigente

El pasado domingo 13 de marzo de 2022 se publicó en este Diario una Tribuna Libre de D. Jesús Palomo, que leímos muchas personas y nos dejó alto sorprendidas por sus afirmaciones.

No se entiende que un señor que ha está en el mundo vecinal desde hace tantos años condense tantos disparates en tan pocas palabras. Efectivamente el decaimiento vecinal viene provocado por la desidia y falta de atención de muchos representantes políticos, que a veces sólo llaman a las asociaciones para aplaudir en los actos de partidos. A su vez, el movimiento vecinal debería hacer autocrítica porque las asociaciones no deben utilizarse para autoproclamarse líderes, apropiarse de todo lo conseguido y despreciar el trabajo de otras personas. Esto señor Palomo, también ha supuesto un gran desgaste para las asociaciones. Escribo esta tribuna aún sorprendida por la supina ignorancia del señor Palomo.

El derecho a la participación ciudadana viene reconocido en la Constitución.

Las asociaciones vecinales no se regulan por el capricho de los dirigentes vecinales, ni por el criterio de quien mas grite, sino por sus estatutos y la Ley Orgánica que regula el derecho de asociación. En San José Obrero hay varias asociaciones, dos de ellas en concreto de carácter vecinal, La AVV La Prosperidad, a la que represento tiene mas de 40 años de vida, mientras la otra asociación se constituyó aproximadamente hace dos años. Durante mas de 40 años la A VV. La Prosperidad ha trabajado por el barrio y también por sus personas, consiguiendo mejora en sus calles, aparcamientos, mantenimiento de la barriada, incluso la construcción del centro de barrio del que disfrutamos y muchas mas reivindicaciones que vienen presentándose a los distintos gobiernos municipales a lo largo de estos años, por cierto, constituidos por distintos partidos. Sin embargo, el señor Palomo entiende que la entrega de un documento por parte del presidente de la otra asociación, lo convierte en un “líder de masas”, además de haber determinadola actuación de todo un gobierno. Esta afirmación es de un infantilismo que nada le pega al señor Palomo, que por su experiencia en el mundo vecinal debería saber que la consecución o no de lo que se reivindica depende de muchos factores , de la voluntad política de quien gobierna, de la existencia de presupuesto suficiente, de que lo que se solicita sea acorde con la normativa vigente...

Miles de escritos se han presentados durante mas de 40 años por una asociación formada por hombres y mujeres entregados por la mejora de su barrio. Y si, hablo en plural, porque trabajo en equipo.

También llama la atención que un señor que se denomina progresista proponga la disolución de una asociación por el hecho de que voten personas que no son miembros de la misma. Qué dictatorialsuena eso, señor Palomo. Porque las asociaciones legales sólo se disuelven por las causas establecidas en sus propios estatutos y, si estos no regulan las causas de disolución, serán los asociados, reunidos en Asamblea General, quienes decidan al respecto. El ego lleva a que alguien se atribuya todos los logros, ignorando el trabajo de las demás personas, el ego hace que se propongan disparates, como que una serie de vecinos que no son socios voten para disolver una asociación. El ego machista hace que todas las críticas se viertan sobre una mujer que ha dialogado con el Ayuntamiento, fuera del color que fuera, para la mejora de su barrio, el ego lleva a pensar que debe imponerse un pensamiento y una asociación únicos (otra vez me hace recordar etapas ya superadas). El ego lleva a afirmar que no hay gobiernos municipales que actúan, ni presupuestos municipales que permiten llevar a cabo obras, ni sensibilidad de quien gobierna para entender las necesidades de los vecinos. El ego lleva a pensar que todo lo bueno que ocurra es porque Yo lo he hecho. Por tanto, en cumplimiento de los estatutos de mi asociación y dentro de la libertad que me ampara para formar parte de ella, seguiré trabajando por mis vecinos, seguiré presentando reclamaciones, seguiré peleando por mi barrio y seguiré agradeciendo a quien escucha. Por ello, gracias al actual gobierno municipal por destinar un millón de euros a un barrio que lo necesita. Gracias a los socios de la asociación de la A VV. La Prosperidad por su implicación y gracias a todos los vecinos y vecinas que llenan de vida y esperanzas nuestro barrio.

Quizá la solución a los desencuentros no sea la autoproclamación de líderes. Y seguro que tampoco lo es atacar a una persona en redes sociales o dedicarle tribunas y otros escritos para desprestigiarla.

Quizá la solución se encuentre en una gran dosis de respeto y menos ego.

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