Disculpa que te perdone

Ana Mestre, 'ladrona de oídos'

Pacheco y Barroso, el pasado miércoles en el despacho de Ana Mestre, delante de una foto del 'Magallanes'.

Pacheco y Barroso, el pasado miércoles en el despacho de Ana Mestre, delante de una foto del 'Magallanes'.

El titular tiene su explicación porque la líder popular mantuvo el miércoles pasado 15 de septiembre un cordial encuentro en su despacho de Cádiz con tres ilustres de la política provincial como son Pedro Pacheco, Francisco González Cabaña y José Antonio Barroso.

Un titular 'ladrona de oídos' que se aleja mucho de cualquier intención de agredir o perjudicar, todo lo contrario por su actitud de búsqueda y atenta escucha. Sirve, además, de homenaje al padre de Barroso.

Homenaje porque cuando el controvertido político de Puerto Real tomó posesión por primera vez como alcalde no habían pasado cuatro días desde su entrada como regidor, cuando llegó a su casa y le dijo sus padres: “Yo dimito, porque no entiendo de nada de urbanismo, ni de normativas ni de nada de lo que hay que hacer en el Ayuntamiento”.

Su padre -que en gloria esté- le dijo: “No tienes que dimitir, lo que tienes que hacer es pegarte a los que saben. Lo que debes hacer es convertirte en un 'ladrón de oídos'”.

Esa es, en cierta media, la actitud que hay que aplaudir a Ana Mestre, a la 'líder' como la denomina Pedro Pacheco cuando se dirige a ella. Porque ha tenido la habilidad y el acierto de reunir a tres 'ex combatientes' de la época dura, de aquella etapa cuando se hacía política a pié de calle, tomando el pulso a la realidad sin redes sociales.

Ana Mestre los reunió el pasado miércoles en su despacho en una jornada que no denominaremos como 'consejo de sabios' sino más bien como una toma de pulso o una 'tormenta de ideas' proveniente de unas referencias que para lo bueno y lo malo tuvieron un peso muy importante y sobre los que recae mucho de lo que hoy tenemos en la provincia de Cádiz.

Como detalle, el encuentro tuvo lugar también en presencia del cuadro que recuerda un histórico acontecimiento como es la botadura en Matagorda del Magallanes (1 de mayo de 1926).

Los temas que abordaron 'navegaron' por la obligada comparación entre aquellos tiempos y los actuales. Hablaron de la industria naval, del turismo -incluida la repercusión futura de la evolución del Magreb-, el medio ambiente y las perspectivas de la industria en general.

Dio tiempo también para analizar la realidad actual y recordar algunas diferencias de algunos políticos en comparación con los de la época anterior -que, claro está, siempre fue mejor-.

Dio lugar a alguna anécdota como la de Barroso cuando explicaba a los allí presentes que “antes un político sabía y conocía perfectamente la diferencia entre un suelo clasificado y un suelo calificado pero ahora… ahora si le preguntas eso a más de uno aparece Chiquito de la Calzada diciendo “¿comorrrr….?”.

O la ironía que lanzó Pacheco a Ana Mestre diciéndole “líder, vente pa Jerez, tómate un café de vez en cuando y ve conociendo a la gente de Jerez”. De algún modo parece que, en el caso hipotético de que aterrizara por aquí, le auguraba una buena y propicia acogida por nuestra tierra.

La iniciativa de Ana Mestre, además de valiente parece que puede ser muy positiva porque de alguna manera demuestra su actitud de escucha, de búsqueda de referencias que, imagino, las aquí narradas no son ni serán las únicas.

Es buen ejercicio abrir el espectro, ampliar el campo de visión porque es abrir la mente. Esto, cuando menos es de tener buenas intenciones que le pueden permitir conformar un camino, dibujar un mapa de futuro con muchas posibilidades generando beneficio para todos nosotros.

Esa es la actitud de un buen líder, sea del color que sea, y vaya usté condió.

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