Santiago Cordero
Cincuenta años son un suspiro
La conversación empezó por el partido entre el Xerez y el Recre, ellos estaban tomando café antes de ir a Chapín, yo justo al lado, el tono de la voces de ambos me convirtieron en espectador de primera fila. Uno era todo optimismo en clara contraposición con su compañero de fatigas, que no daba un duro por el equipo de Galiano. Así es el fútbol y así es la vida, ante un acontecimiento trascendental, los hay que lo afrontan con esperanza y los hay derrotistas. De hecho este último, sacó a relucir aquel partido en el Colombino en mayo del 2002, cuando Jerez era capital mundial del caballo (de la que solo heredamos deudas) y el Xerez empezó la temporada en Sanlúcar: “El Recre nos quitó el ascenso a Primera División” vino a decir, aunque para mí fue el propio Xerez de Schuster y Oliver, quienes de manera muy extraña perdieron el ascenso en las últimas siete jornadas, pero esa es otra historia.
Mientras apuraban el café, uno de ellos empezó a rememorar a la plantilla de Schuster y como sin darse de cuenta, siguieron recordando jugadores que marcaron una época en el xerecismo. Salieron los Sanabria, Antoñito, Cakic, Chicha, los Peña, Paco y Javi, Poyatos, Rondan, Núñez que se fue al Español, Torres, Dieguito. “¿Te acuerdas cómo regateaba, cómo centraba, cómo defendía o cómo tiraba las faltas?” Así fueron rememorando a viejas glorias del xerecismo, en aquel entonces los jóvenes jugadores que escribieron la historia del club y en el fondo de nuestras vidas. Perdigones, Acuña, Ravelo, Trasante, Javi o Eloy “Te acuerdas de Eloy, que se fue al Valencia en plena temporada” a los que el otro respondió “como no me voy a acordar, era un fuera de serie, que después retornó al Xerez, tras su paso por el Recre y fue clave en el ascenso del equipo de Antal Dunai”. Efectivamente Eloy Angulo, que lo fichó en edad juvenil Pepe Varela para el Xerez y que se formó un par de años en el Plata, filial xerecista, pasando en la 74/75 a la primera plantilla. Su calidad hizo que solo durara casi dos temporadas ya que en el tramo final de la 75/76 fue fichado por el Valencia, Allí no pudo triunfar porque al año siguiente le ficharon nada más y nada menos que a Kempes, Diarte y Rep, quienes cortaron su proyección profesional en la máxima categoría.
Mientras pagaban el café, todavía tuvieron tiempo para una última reflexión: “¿Quillo, te has dado cuenta?, dijo el que estaba sacando la cartera para abonar la consumición. “¿De qué?”, le respondió el otro. “Que ya somos unos viejos y que aquí seguimos sufriendo con el Xerez. Es que no tenemos remedio” a lo que el compañero apostilló: “Cincuenta años no son ná” y se marcharon a Chapín.
Cuanta verdad como pasa el tiempo, un día te lleva tu padre al fútbol por primera vez y en un suspiro ha pasado medio siglo. Ahí seguimos unos con la misma ilusión y los mismos gustos, otros con anhelos distintos y muchos ni tan siquiera están. Un suspiro vivido. Pero la vida sigue y el Xerez, aferrado al sufrimiento, aguantó en Chapín el uno a cero frente al Recre y sigue enganchado a la cabeza de la clasificación. Está vez suspiramos de alivio.
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