Tribuna Libre

Pepe Marín

A los tercios siguiriyeros de la saeta: la saeta jerezana

En anterior trabajo discográfico, inspirado en la feliz y emocionada frase que dejó escrita “el andaluz, campero y poeta”, -como le definió su antólogo Jacques Issorel-, el moronense Fernando Villalón: “Las saetas son llagas que desgarran el corazón”, nos sumábamos a dicha frase añadiendo que ésta, la saeta es, en lo flamenco, “la más bella cimentación de lo religioso”. Un género emotivo que si un día se hizo flamenco como lo entendieron nuestros antepasados, felizmente proseguimos gozándolo nosotros cuando cada nueva primavera el azahar impregna las calles y plazas de Andalucía y el cantar surge espontáneo dirigido a los rostros de Cristo y de su Bendita Madre.

En este nuevo trabajo –tercero de la serie “Flamenco y Universidad” dedicado al tema monográfico de la saeta- y, haciendo uso del caudal de grabaciones –compilación de un incansable y enamorado trabajo de años llevado a cabo por ese gran aficionado, cernícalo fundador con Antonio Benítez, Juan Enri (q.e.p.d) y otros, de la peña flamenca más veterana de Jerez, como es Joaquín Rodríguez Rosado, captador de un inmenso caudal de intervenciones saeteras logradas en los más diversos escenarios; calles, plazas, balcones, etc., que ha contado con la valiosa colaboración y aportación de material saetero protagonizado por el autor de sus días y de otros intérpretes ya históricos, el aplaudido intérprete y profesor de guitarra, Manuel Lozano “El Carbonero” y, por otro lado, ante la fecunda realidad discográfica que nos brinda la serie “Flamenco y Universidad” –en esta ocasión volumen 65- dirigida por el catedrático jerezano Rafael Infante Macías, ¿para cuándo un reconocimiento público en lógica respuesta al inmenso trabajo que éste viene llevando a cabo?

A través de esta recopilación podrán, podremos oír voces de ayer y de hoy, -renovándose éstas últimas cada primavera-, mediante unos seres intuitivos –hombres y mujeres-, que sienten renacer en su interior el impulso irrefrenable de orar cantando al paso de cristos y vírgenes por nuestras calles y plazas. A esos seres intuitivos, saeteros y saeteras, pedimos que sus oraciones cantadas continúen, primavera tras primavera, “subiendo al madero para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno”

Este trabajo, que se alumbra en una tercera edición en doble CD, con diseño, maquetación y fotografía de Juanpe Carabante, quiere ser un reconocimiento a aquellas voces flamenco-saeteras de ayer y de hoy que, cada primavera nos regalaron, continúan regalándonos, la perfección estética y apasionada de sus oraciones cantadas. Es de destacar las colaboraciones recibidas para llevar adelante tan inestimable documento sonoro: Consejería de Cultura y Patrimonio Artístico, Instituto Andaluz del Flamenco, Cátedra de Flamencología de la Universidad de Sevilla, Cátedra de Flamencología y Ayuntamiento de Jerez. La edición y masterización del caudal saetero que alberga dicho trabajo han sido labores realizadas –como en los dos volúmenes anteriores-, en el estudio jerezano de grabación, “La Bodega”, al frente del cual se encuentra José Manuel García Pelayo. Firman los comentarios que aparecen en la carpeta Patricia del Pozo Fernández, consejera de Cultura, Rosa María Ríos Sánchez, secretaria general de Universidades, Rafael Infante Macías, coordinador del Programa Flamenco y Universidad así como el autor de esta información.

Sin que un orden cronológico imponga su dictadura en la reseña de hombres y mujeres cuyos nombres quedan reflejados en ambos CDs, quiero dejar constancia de algunos de ellos; y, en la referencia de estos quedan insertados el resto de compañeros-saeteros/as: el primero de los dos CDs lo encabeza Abraham Fernández interpretando “Gitano de Santiago” y lo cierra Tomasa Guerrero Carrasco “La Macanita, cantándole al “Prendi de Jerez”. Un histórico saetero, Eduardo Lozano “El Carbonero” abre la segunda grabación con la saeta titulada “Qué lágrimas” y la cierra otro histórico: José “El Negro”, cantando “El cielo se oscureció”. Entre los cuatro citados aparecen nombres tan admirados como los de Juan Acosta, Luis de Pacote, Manuel Fernández “El Gordo”, Jesús Méndez, “Morito de Jerez”, Juan Lara, Juan de Catalina, Laura Millán, José Méndez, Elu de Jerez y su hermano Joaquín “El Salmonete”, Eva de “Rubichi”, Carmen Grilo, Luís Moneo, Manuel de los Santos Pastor “Agujetas”, María José Santiago, “Sotito de Jerez”, la sanluqueña María Mezcle, Pedro Garrido “Niño de la Fragua” y el gran “Sernita de Jerez” entre otros, protagonizando entre todos los dos trabajos discográficos con un total de 53 cortes saeteros.

La saeta ha vivido y continúa viviendo noches y madrugadas deslumbrantes, muchas de ellas plasmadas en este tercer volumen de la “SAETA POR SIGUIRIYAS”, que con el mismo fervor y entusiasmo que en su día fueron cantadas desde plazas, balcones, terrazas y en medio de un bullicio multitudinario, pone en manos de aficionados y amantes del fervor semanasantero que cada primavera, impregnados por el perfume del azahar que inunda nuestras calles y plazas, la impagable colección “Flamenco y Universidad”.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios