Puri cuida de 23 caballos en Arcos: "Estoy destrozada por lo que he perdido aquí con el temporal"
La responsable del Santuario Rancho Edén, un refugio para caballos que han sufrido maltrato, pide "ayuda urgente" tras perder el pienso y el forraje con las inundaciones
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"Nacida entre humanos, pero mi alma pertenece a los animales", así se define Purificación la impulsora y responsable de Santuario Rancho Edén, organización sin ánimo de lucro ubicado en Arcos, un refugio para caballos con problemas de conducta víctimas de maltrato. Sus instalaciones, como las viviendas y negocios de otros arcenses se han visto seriamente afectadas por la borrasca Leonardo y la crecida del río Guadalete y ahora necesita ayuda para poder atender a los 23 caballos que se encuentran bajo su cuidado.
El santuario se ha inundado y las pérdidas son importantes. Cuando ha accedido al interior de la nave ha encontrado los sacos de pienso (que se suponía que eran lo poco que había conseguido salvar) húmedos, prácticamente perdidos. "El pienso que ha cogido humedad no se puede dar: crea hongos, gusanos y bacterias que pueden provocar cólicos graves, y aquí viven animales muy mayores, rescatados y con problemas gástricos. No puedo arriesgar sus vidas. Así que, aunque duela decirlo, esto tampoco me sirve", explica la etóloga y educadora equina. "Ya se han perdido más de 1.000 euros en pienso con el temporal. Para mí esa cantidad mensual ya es muy difícil de asumir… y ahora mismo no puedo volver a reponerlo. Pero tampoco puedo jugar con el alimento de los animales" detalla la única responsable de Santuario Rancho Edén.
Es por esto que, Puri, como prefiere que la llamen, pide ayuda aún con el corazón en un puño, dado que la situación de alerta permanece vigente hasta el próximo miércoles, 11 de febrero, por la llegada de la borrasca Marta, al haber perdido todo el pienso y gran parte del forraje. "Necesito ayuda urgente para poder proteger lo que logre comprar para que no vuelva a estropearse: un arcón, baúl o nevera vieja (aunque ya no funcione) para guardar el pienso y que no se moje; mantas impermeables y de secado para los caballos, muchas se han roto con el temporal; pienso, sobre todo pienso; y material para reparar daños: pintura impermeabilizante para el techo, plásticos, lo que tengáis y aquí pueda reutilizarse".
La vida de Puri no se entiende sin la de los animales. Como etóloga y educadora equina debía hacerse cargo de caballos que no estaban en buenas condiciones o iban a enviar al matadero por no ser útiles. Natural de Tarifa, al mudarse a Arcos sufrió un problema de salud mental y se volcó en los caballos. "A partir de ahí, decidí hacer algo grande para agradecerles que en un momento de mi vida me salvaron la vida y ahora me toca devolvérselos. Me especialicé en caballos que tienen problemas de conducta derivados del maltrato porque son caballos que quizás no puedan ser albergados en otros centros y, ya que mi especialización en mi profesión es la de caballos con problemas conductuales, quise hacer algo para ayudarles", cuenta la propia Puri a Diario de Jerez. Fue entonces cuando fundó Santuario Rancho Edénhace cuatro años.
Santuario Rancho Edén posee varios canales para donar dinero. También es posible llevar las cosas allí mismo, aunque sólo es posible acceder en todoterreno, o incluso donar directamente en el sitio donde compra el pienso y Puri lo recoge en cuanto pueda desplazarse. "Estoy destrozada. Por lo que he perdido aquí y por ver a vecinos, familias y animales que no han tenido suerte. Pero necesito recomponerme como sea, porque ellos dependen de mí", asegura.
La tarifeña gestiona sola el santuario. Actualmente, se encarga de 23 caballos en total y todos viven en libertad. "Por responsabilidad, hasta que no termine de adaptar las instalaciones, no pueden ayudar voluntarios porque son animales muy grandes que, de haber sufrido maltrato, podrían ser agresivos con las personas, y si no tienes experiencia con este tipo de caballos es peligroso tratar con ellos".
Gracias al trabajo de Puri con otros caballos, muchos de ellos en la zona de Jerez, puede sostener el Santuario. Por motivos de salud, ahora no trabaja, por eso la situación del santuario ya era precaria antes de la emergencia de las inundaciones. "Está atravesando problemas económicos debido a que se mantenía casi al 90% con mi sueldo porque aún no dispone de ayuda mensual suficiente", amite la educadora, quien no deja pasar la ocasión para dar las gracias a las personas que hasta ahora han colaborado "ayudando, compartiendo y sosteniendo esto conmigo".
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