el consuelo

El Consuelo que brota en El Pelirón

  • La cofradía dota al Miércoles Santo del ascetismo que le reportan sus titulares y su centenar y medio de nazarenos

Los acólitos, con los ciriales, anteceden ayer al Señor del Amparo. Los acólitos, con los ciriales, anteceden ayer al Señor del Amparo.

Los acólitos, con los ciriales, anteceden ayer al Señor del Amparo. / manuel aranda

N O ser, no querer ser, pisotear el yo". Así reza el lema que encabeza el nuevo escudo de la Hermandad del Consuelo tomado del lema de las Hermanas de la Compañía de la Cruz, esas mujeres que, desde la sencillez y la más absoluta de las austeridades, dan su vida por el evangelio y por los pobres y que sirven de inspiración y ejemplo a esta cofradía nacida, como tantas otras, de aquellos jóvenes que un día, allá por los ochenta, jugaron a ser cofrades en un barrio donde no había otro aliciente mayor en nuestra Semana Santa.

Desde un barrio que estaba "más allá de las vías", en los tiempos en los que el ferrocarril dividía en dos nuestra ciudad, a las cuatro en punto de la tarde se plantaba la original cruz de guía, realizada en carey y plata, en las calles de su collación. Un cortejo de nazarenos, ordenados, sobrios, con su elegante hábito inspirado en el hábito de las hermanas de la Cruz, se ponía en marcha buscando las calles del barrio del Pelirón.

El nuevo recorrido 'traicionó' a la cofradía, que llegó diez minutos tarde al Palquillo

La corporación nazarena puso en la calle más de centenar y medio de corazones cofrades para acompañar al Señor del Amparo y la María Santísima del Consuelo.

Novedad en esta Semana Santa de 2018 es el cambio de recorrido de la corporación 'pelironera', que los ha llevado de ida hacia carrera oficial por las calles de su barrio y volver a su sede por las calles Zaragoza y Virgen de Fátima. Pero les traicionó el cálculo de tiempo y retrasaron toda la jornada.

Otra de las novedades a destacar es el cambio en el escudo corporativo de la esta Hermandad del Consuelo, como reseñábamos anteriormente, diseñado por la jerezana Nuria Hurtado y que ha que ha conllevado el cambio de las medallas de los hermanos.

El paso del Señor del Amparo, talla del jerezano Pedro Ramírez Pazos, se ponía en marcha con el detallazo por parte de esta cofradía para con la Sociedad de San Vicente de Paúl que fue la encargada de dar la primera levantá. Estrena este año este paso de misterio el tallado del frontal del respiradero, obra del sevillano Francisco Pineda, a la vez que la cruz que porta el nazareno del Amparo. Con Alejandro Barbadilla como capataz, la banda de cornetas y tambores del Amor y Sacrificio de Lebrija le ponía la nota musical a este paso.

La dolorosa que da el nombre a esta cofradía se plantó en las calles de su barrio de manera sobria pero señorial. Con el estreno de Martín Gómez Garrido a los mandos de la cuadrilla, y escoltada por miembros de la Armada, la banda de música de la Soledad de la Algaba hizo gala de buen hacer, con un repertorio clásico. Este año, la cofradía del Pelirón ha querido recordar el cincuentenario del fallecimiento de Don Germán Álvarez Beigbeder introduciendo en el repertorio algunas marchas del insigne músico jerezano. La cofradía entró diez minutos tarde en carrera oficial con los sones de "Desamparo" y "Amargura".

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