La entrevista póstuma de Eric Dane en Netflix, un testimonio desgarrador, "la vida..."
Netflix ha publicado hoy la última y conmovedora entrevista concedida por el actor estadounidense Eric Dane, fallecido este jueves a los 53 años a causa de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). En este documento póstumo, el intérprete se dirige directamente a sus hijas con un mensaje cargado de serenidad, pidiéndoles, por encima de todo, "que aprecien el presente".
"El presente es todo, apreciad el momento", afirma ante la cámara Dane, quien alcanzó el estrellato mundial gracias a su papel del doctor Mark Sloan en la serie Anatomía de Grey. El encuentro forma parte de la serie documental de Netflix Últimas palabras célebres, un proyecto que el artista, también reconocido por su trabajo en Euphoria, aceptó grabar bajo la condición de que solo se hiciese público tras su fallecimiento.
Un balance de vida: Amor, lucha y resiliencia
Durante la conversación, grabada en noviembre de 2025, el actor abordó con una honestidad brutal su batalla contra la enfermedad, sus pasados problemas de adicción y su vínculo con Rebecca Gayheart, su esposa entre 2004 y 2018. "Cuando alguien vea esto, ya no estaré aquí, y puedo decir que nunca he vuelto a enamorarme de otra mujer con la misma intensidad con la que me enamoré de Rebecca", asegura
A pesar de mostrar evidentes dificultades de movilidad y de habla en el metraje, Dane se describe a sí mismo como un hombre "solitario, resiliente, sensible, empático y buen padre", subrayando que, pese a las circunstancias, se sentía un hombre feliz.
El mensaje final para Billie y Georgia
El tramo más emocionante de la entrevista se produce cuando el actor dedica sus palabras finales a sus hijas, Billie y Georgia:
- Sobre el esfuerzo: "Lo intenté, tropecé a veces pero lo intenté. En general lo pasamos genial, ¿no?".
- Sobre la pasión: "Enamoraos de algo. Encontrad vuestra pasión, vuestra alegría. Encontrad aquello que os motive a levantaros cada mañana".
- Sobre la amistad: Les aconseja elegir "sabiamente" a sus amigos, agradeciendo cómo su propio círculo se volcó con él cuando perdió su autonomía: "Ya no puedo conducir ni ir al gimnasio... pero he aprendido a aceptar alternativas".
Dane concluyó su intervención con una poderosa reflexión sobre su diagnóstico: "Esta enfermedad me está arrasando el cuerpo lentamente, pero nunca me arrebatará el espíritu". Sus últimas palabras antes de que la pantalla se fuera a negro fueron una despedida directa a su hogar: "Billie y Georgia, sois mi corazón. Sois mi todo. Buenas noches. Os amo. Esas son mis últimas palabras".
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