Xerez CD-CD Cabecense | Crónica Javi Forján salva los muebles en el último minuto (1-0)

  • Los azulinos suman tres puntos en un pésimo partido gracias a un gol del delantero debutante con la ayuda de un defensa

Javi Forján celebra su gol al Cabecense con ayuda de un defensa. Javi Forján celebra su gol al Cabecense con ayuda de un defensa.

Javi Forján celebra su gol al Cabecense con ayuda de un defensa. / Vanesa Lobo

El Xerez CD logró un triunfo 'in extremis' ante el Cabecense en un pésimo encuentro, en el que lo mejor fue el resultado. Ganó con un gol de Javi Forján, después de pegar la pelota en un defensa sevillano, que tocó el balón cuando se marchaba fuera. El Deportivo, con estos tres importantes, puntos se mantiene al frente de la tabla.

Los azulinos mostraron sus peor versión, apenas generaron juego, las ocasiones brillaron por su ausencia y sufrieron muchísimo para superar a un rival bien plantado y con las ideas tremendamente claras.

Poveda optó por no realizar cambios importantes en el once respecto al que cerró el año con un empate a uno ante el Ceuta. Sólo Juanca, ya recuperado de su lesión, regresó a la medular, desplazando a Orihuela al banquillo.

Álex Colorado, Juanca y Lolo Garrido lo tenían complicado para maniobrar tan pegados y a Carlos Calvo, incrustado en la banda derecha también, le costaba un mundo sacar buenos centros. Chuma era un islote arriba y apenas recibía balones claros. 

El Xerez CD no quería sorpresas, pero se contagió del frío de la tarde y entró al partido con despistes y algunos desajustes que le pudieron costar caro. A los ocho minutos, Jesús Torres enganchó un buen disparo desde la frontal que se marchó rozando el larguero de la meta defendida por Iván Ares.

A los azulinos, pese a acumular efectivos en la medular por dentro, les costaba generar y sólo un pase interior de Juanca sobre Chuma (12') estuvo a punto de generar peligro a unos visitantes muy ordenados, que no daban concesiones a los locales y muy rápidos a la hora de provocar que los xerecistas cayesen una y otra vez en fuera de juego.

El crono volaba y el Deportivo, helado, no encontraba la forma de hacer daño a los sevillanos, que ya habían logrado llevar el encuentro a su terreno. Poco ritmo, faltas y cero acciones de peligro.

Chuma se eleva para intentar rematar un balón de cabeza rodeado de contrarios. Chuma se eleva para intentar rematar un balón de cabeza rodeado de contrarios.

Chuma se eleva para intentar rematar un balón de cabeza rodeado de contrarios. / Vanesa Lobo

Sin ideas

Superada la media hora, un excelente balón largo de Lucas Correa para Chuma lo estrelló en el lateral de la red el pichichi azulino ante la salida del portero, que le cerró bien el ángulo de tiro.

Y a los 39 minutos, el Cabecense volvió a dejarse ver en ataque. Con un lanzamiento lejano otra vez de Jesús Torres al que respondió Ares con una buena parada, mandando el balón a saque de esquina.

Era el segundo aviso de un rival que cada vez se mostraba más seguro ante un Deportivo sin ideas y perdido, que hasta respiró cuando el malagueño Vázquez Tovar señaló el final de un primer periodo que dejó bastante que desear.

El segundo tiempo arrancó sin cambios y con la misma dinámica con la que terminó el primero, hasta que Álex Guti tiró de galones y reactivó al equipo y a la afición con una internada que no fue penalti de milagro. Jesús Torres le derribó en el lateral. La falta la sacó Carlos Calvo sin consecuencias (57').

A escena Juanito y Forján

Justo después de esa jugada, Poveda movió el banquillo. Juanca y Guti dejaron sus puestos a los debutantes Juanito y Javi Forján. La afición interpretó que no eran las variantes deseadas y tanto Guti como Juanca se llevaron la ovación de la grada.

En el minuto 73, el Xerez CD remató de forma clara por primera vez en todo el partido. Una falta lateral botada por Carlos Calvo la cabeceó Álex Colorado a las manos del portero. A renglón seguido, Ares salvó con los pies desde el suelo un remate de Ismael.

El encuentro tocaba a su fin y el Deportivo no encontraba ninguna vía para derribar el entramado defensivo de una escuadra rojinegra que solventaba muy cómoda cualquier atisbo de peligro.

Pero apareció Javi Forján para solventar la papeleta. El delantero debutante mandó al fondo de la red un balón, después de tocar en un defensa, que le pasa Lucas Correa, que se había sumado al ataque en el lanzamiento de una falta.

La alegría se desató tanto dentro como fuera del campo. Los azulinos celebraron el tanto a lo grande, mientras que el cuadro sevillano no daba crédito. No merecía el Cabecense una derrota tan cruel. Fue una victoria a la heroica, de esas que marcan por la forma en la que llegó.

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