Málaga

El PSOE gana con la debacle del PP y pese a Podemos y Ciudadanos

  • Los populares pierden 84.000 votos sobre la cita de 2012 Los socialistas logran seis diputados, aunque también pierde peso.

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El tradicional mapa político en la provincia se transforma. Como se venía vaticinando desde hace meses, el paso por las urnas en la jornada de ayer deja una reestructuración histórica en la cuota que le corresponde a Málaga en la Cámara andaluza. Y lo hace de la mano de Podemos y Ciudadanos, que son capaces de hacerse un hueco en el espacio siempre ocupado por la triada integrada por PSOE, PP e IU. De los 17 escaños reservados, la formación presidida por Pablo Iglesias pasará a ocupar tres, mientras que la liderada por Albert Rivera se hace con dos. Los dos partidos se aúpan como alternativas de consideración, ya que suman cerca del 27% de los sufragios.

Mientras ambas organizaciones forman la cara de la moneda, la cruz corresponde sin lugar a la duda al Partido Popular y a Izquierda Unida. El candidato a la presidencia andaluza por los populares, Juan Manuel Moreno Bonilla, resulta doblemente derrotado. El primer revés le viene de su descalabro a nivel regional; el segundo, por haberse demostrado incapaz de mantener el liderazgo de su organización en la provincia de la que es natural y cuya candidatura iba encabezando.

El conteo final dejó en casi 190.000 las papeletas con el símbolo de la gaviota en las urnas, más de 84.000 menos que en la convocatoria de marzo de 2012. Ello en supone un descenso de 15 puntos. Si el análisis incorpora los comicios europeos de mayo de 2014, el PP deja de ser por segunda vez consecutiva la fuerza con más apoyos. El fracaso es igualmente extensible al presidente provincial del PP, Elías Bendodo, y al alcalde de Málaga capital, Francisco de la Torre, quienes decidieron formar parte del candidatura de Moreno Bonilla con el fin de servirle de impulso ante el electorado malagueño. No lo han logrado.

La herida es menor en el caso de la otra gran fuerza en Málaga, el PSOE. Aunque sus actuales líderes pueden sonreír tras conocer los resultados, que le sitúan como el más votado en la provincia, la realidad es que también pierden peso respecto a 2012. En concreto, casi 19.000 votos.

La alegría plena corresponde a Podemos y Ciudadanos, partidos sin referencias pasadas, pero que pasan a disponer de 5 de los 17 escaños que le corresponden a Málaga. Podemos ha sido capaz de sumar 100.000 votos, algo más del 15% de los sufragios; Ciudadanos, 78.000, un 12%. Esto supone, entre ambos, un 27% de los apoyos en territorio malagueño. Si en 2012 los dos grandes transatlánticos acaparaban el 78% de los votos, en la cita de ayer este peso se redujo al 58%.

Más allá de los efectos directos que la irrupción meteórica de estas formaciones menores tienen sobre las fuerzas mayoritarias, es de destacar la usurpación que sufre de su espacio tradicional Izquierda Unida. Lejos de servir de valor añadido, los tres años de la coalición de izquierdas en el Gobierno andaluz, ostentando las consejerías de Fomento y Turismo, han restado. Podemos invade su cuota de votantes de manera más que aplastante.

IU, con su coordinador provincial a la cabeza, José Antonio Castro, logra mantener uno solo de los dos parlamentarios que tenía por la provincia, pero ello a costa de perder por el camino la nada despreciable cifra de 28.000 votos, o lo que es lo mismo, casi un 5%. Esta hemorragia hace que sea desbancada de manera clara de la tercera posición en la provincia. De hecho, queda relegada a la quinta, tras Podemos y Ciudadanos.UPyD por su parte se queda nuevamente a las puertas de lograr un parlamentario por la provincia. En la cita de ayer el partido dirigido a nivel nacional por Rosa Díez perdía 10.000 votos respecto a las elecciones de hace tres años en la comunidad.

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