La Balona dilapida su ventaja y cae con crueldad (2-2)
La Balona renuncia a jugar en Europa. O a lo más cerca que puede aspirar a estar, de momento, de una competición internacional. Los albinegros tiraron por tierra anoche, de manera inadmisible, una eliminatoria que tenían más que encarrilada y acabaron siendo ajusticiados, trece años después y otra vez desde el punto de penalti, por un Melilla que supo rentabilizar el miedo a ganar de los de La Línea.
La Balona sigue empeñada en hacer más concesiones de las admisibles en defensa y, aunque su afición mira hacia el árbitro, que fue un desastre, es el equipo el principal culpable de no estar en el bombo.Ni se puede dilapidar una renta de dos cero, ni es comprensible que no cree una sola ocasión en la prórroga.
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