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Bolt, 'modo competición'

  • El jamaicano evita hablar con la prensa antes de su debut en Moscú La sombra del dopaje se cierne sobre el atletismo después de los recientes positivos en Rusia y Turquía

Ni una palabra regaló a la prensa el jamaicano Usain Bolt antes de su debut de mañana en el Mundial de atletismo de Moscú, donde el esprínter entra definitivamente en modo competición.

El media day anunciado por el equipo de Jamaica despertó la esperanza de los periodistas de arrancar alguna palabra al habitualmente expansivo rey del sprínt, pero la actitud de la superestrella es distinta en Rusia.

Bolt estuvo menos de una hora sobre una de las pistas aledañas al estadio Luzhniki, donde el domingo por la noche se espera que logre su segundo título mundial de los 100 metros.

"Quiere concentrarse completamente en los Mundiales. Y está en muy buena forma, como ya demostró en su última carrera en Londres", dijo su representante, Ricky Simms. Tampoco quiso romper el silencio su entrenador, Glen Mills, que observó de cerca los ejercicios de su pupilo, plusmarquista mundial de los 100, 200 y 4x100 metros.

El objetivo de Bolt es lograr otra vez el oro en las tres pruebas, como hizo en Berlín 2009 y en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012. En los Mundiales de Daegu 2011, una salida falsa lo eliminó en la final de los 100 metros, aunque se impuso en los 200 y el relevo corto.

Si gana otros tres metales en este Mundial de Moscú, el jamaicano igualará al estadounidense Carl Lewis como el hombre con más medallas en los Mundiales, diez.

Sobre sus hombros recae además buena parte de la credibilidad de un deporte en entredicho por los escándalos de dopaje en Turquía o Rusia y los recientes positivos de destacados velocistas.

"Yo estoy limpio", dijo hace dos semanas en Londres, donde hizo su ronda de ruedas de prensa y entrevistas previas al Mundial. "Aquí no queríamos distracciones", justificó hoy el portavoz del equipo jamaicano, Dennis Gordon. "Además, habíamos oído que la ciudad no era segura, así que vamos del hotel al entrenamiento y vuelta al hotel. En algunos lugares se pueden hacer ciertas cosas, y en otros no".

La única aparición pública de Bolt en Moscú fue el domingo en el Gorky Park, en una fiesta reggae organizada por la marca deportiva que lo patrocina. Pero nada de preguntas, sólo un poquito de baile sobre el escenario.

Usain Bolt ha entrenado todos los días desde su llegada a la capital rusa, normalmente de cuatro a cinco de la tarde: sesiones ligeras, trabajo de mantenimiento, masajes y muchas bolsas de hielo.

"Ahora se trata principalmente de preparación mental. El trabajo ya está hecho", aseguró el portavoz del equipo. "El deporte le necesita, y él está preparado", agregó Gordon, que está convencido de que Bolt ofrecerá al estadio Luzhniki "tiempos extremadamente rápidos".

La temperatura en la noche moscovita, cuando se disputarán las finales, ronda los 20 grados. No se espera lluvia, por lo que las condiciones son perfectas para la velocidad, muy similares a las de Berlín, donde Bolt hizo los estratosféricos récords mundiales de 9,58 segundos en los 100 y 19,19 en los 200.

Hoy es día libre para el esprinter de 26 años. Probablemente visitará la pista de entrenamiento con sus compatriotas, pero sin forzar la máquina. Estiramientos, masaje y nada más. Bolt está ya en modo competición.

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