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Márquez le da vueltas a Pitágoras

  • Tirando de matemáticas, si Marc gana en Motorland, con Dovizioso tercero y Rossi fuera del podio, el español tendría opción de título en la siguiente prueba de Tailandia

Marc Márquez observa a Maverick Viñales dando vueltas y los tiempos en los monitores del box del equipo Repsol. Marc Márquez observa a Maverick Viñales dando vueltas y los tiempos en los monitores del box del equipo Repsol.

Marc Márquez observa a Maverick Viñales dando vueltas y los tiempos en los monitores del box del equipo Repsol. / repsol media / jaime olivares

El cerebro humano es una 'máquina' apasionante, nunca deja de sorprendernos. Ubicado en la zona más alta de nuestro cuerpo, este órgano complejo alcanza su madurez en torno a los 30 años y, si hacemos cuentas, a Marc Márquez le quedan aún cinco primaveras para conseguir la plenitud cerebral, por lo que no sabemos hasta dónde podrá llegar si continúa con su prodigiosa mentalidad arrolladora. De momento, va camino del quinto título mundial de MotoGP y, con ese objetivo, estos días le da vueltas a Pitágoras, intentando resolver su propio 'teorema', que no es el de la hipotenusa al cuadrado, pero se le parece.

Lo suyo es sumar, nunca restar. Buscando la cuadratura del círculo, Márquez debe usar la calculadora y hacer números con la cómoda ventaja de 67 puntos que ostenta en el liderato del Mundial, pues en función del resultado que obtenga este domingo en el circuito aragonés de Motorland, llegaría con opciones de ser campeón en la siguiente cita de Tailandia. Eso sí, las probabilidades matemáticas de que algo así ocurra son un tanto difíciles de cuadrar: si Marc gana en el trazado de Alcañiz, con Dovizioso tercero y Rossi fuera del podio, el español ampliaría su diferencia de puntos con el italiano hasta los 76 y tendría opción de título dentro de dos semanas en el circuito tailandés de Chang International. Eso sí, para ser campeón debería volver a ganar y que su máximo rival, Dovizioso, no puntuase en esa prueba asiática.

A nadie se le escapa que, con seis grandes premios aún por disputarse (Aragón, Tailandia, Japón, Australia, Malasia y Valencia), las posibilidades de sentenciar el Campeonato son todavía complejas. Pero están ahí, puede pasar de todo. Dependiendo de lo que suceda este domingo, las matemáticas abrirán un panorama más claro para Márquez que, a estas alturas de la temporada, ostenta ya su segundo margen de ventaja más grande en los seis años que lleva compitiendo en MotoGP. El piloto de Honda está poniendo a gala una gran madurez y parece tener la situación bajo control, pero es evidente que la presión de sus rivales de Ducati va en aumento y la fuerza psicológica será ahora más importante que el propio Pitágoras y sus teoremas matemáticos.

Partiendo en tercera posición de la parrilla de Motorland, por detrás de Andrea Dovizioso y con Jorge Lorenzo en 'pole' (cuarta del año), no sabemos si Márquez optará por una actitud conservadora o saldrá con el cuchillo entre los dientes, aunque en su caso combina con genuina perfección las dos versiones. Para aclarar su postura, el piloto español sentencia: "Dovizioso quiere apretarme para que cometa un error, pero ya tengo experiencia. Yo aprieto todos los fines de semana, lo hice en Austria, en Brno y en Misano, aprieto, siempre aprieto. Cada vez que llegamos a un gran premio, pensamos que ganaremos la carrera, pero luego durante el fin de semana vamos viendo. Aún así, mi mentalidad es atacar y defender, pero lo que no puedo hacer es cometer una tontería. Tenemos que gestionar la situación. En todas las carreras intento ganar hasta la última vuelta y aquí en Aragón volveré a intentarlo, si no podemos, la estrategia es acabar en el podio en todas las carreras que quedan, ese es mi objetivo". Tampoco hay que olvidar que Márquez ha ganado cuatro veces en este trazado, una en Moto2 (2011) y tres en MotoGP (2013, 2016 y 2017), y teniendo en cuenta de que acaban de poner una curva en su honor, a buen seguro que deseará festejarlo en lo más alto del podio y también del obelisco de seis toneladas que han erigido en su nombre.

Ni que decir tiene que la lucha entre Márquez y los dos pilotos de Ducati está garantizada hasta que el Mundial eche el telón el 18 de noviembre en Valencia. Es más, salta a la vista que Lorenzo aún defiende los intereses de Ducati (marca que le ha pagado 22 millones de euros en estos dos años) y también está avisando que no le pondrá las cosas fáciles al que será su compañero de equipo el próximo año en Honda. Situación muy distinta es la que ofrecen los pilotos de Yamaha y, especialmente, el nueve veces campeón Valentino Rossi, que pese a optar todavía al título, partirá 18º en esta prueba de Aragón, su peor resultado desde hace 22 años en Indonesia, mientras que Viñales saldrá 14º. Peor, imposible. En cambio, sí puede que Crutchlow, Iannone y Pedrosa, ubicados en la segunda fila de parrilla, se sumen a la lucha por el podio en Motorland.

En definitiva, no sabemos si el Márquez que veremos este domingo en el Gran Premio de Aragón será el inconformista que apuesta todo por ganar, o aquel que hace suya la sabia sentencia de Pitágoras, considerado padre de las matemáticas: "Prefiero el bastón de la experiencia, que el carro rápido de la fortuna"…

(*) Jesús Benítez, periodista y escritor, fue Editor Jefe del Diario Marca y, durante más de una década, siguió todos los grandes premios del Mundial de Motociclismo. A comienzos de los 90, ejerció varios años como Jefe de Prensa del Circuito de Jerez.

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