Quién manda aquí
Los hijos de la crisis ya galopan sin estigma
Hípica · Concurso Nacional de Doma Clásica
La segunda jornada enseña jóvenes estrellas de raza ibérica. Hay vida después de 'Invasor'.
La prueba reservada ayer a los jinetes y amazonas de Clásica 2, la continuidad de Clásica 1 que se celebró el viernes, tenía un pronóstico muy cerrado. Se podía apostar a caballo ganador. Juan Manuel Muñoz supo destacar las virtudes del movido y fogoso lusitano 'Divertido da Sasa Je' y colocarse en lo alto de la tabla con una nota cercana a los setenta puntos.
No está nada mal para un caballo de siete años que ha tenido el descaro de decirle al resto de caballos que en Portugal la funcionalidad se entiende así. Un tren posterior potente que permite rozar buenas notas en las extensiones de trote y galope. Un equilibrio natural en el semental negro hijo de 'Mi Saloio' y de 'Pi Guizeira'. Una cabeza barroca, de perfil convexo que divide opiniones pero que sabe usar en beneficio del jinete y de él mismo. Una claridad en la ejecución de los ejercicios que no deja sombra sobre la solidez de su escala de entrenamiento. Y una sangre, la lusitana, que ha permanecido receptiva a otras sangres más calientes durante años. Por eso 'Divertido da Sasa Je' se divirtió ayer ventilando rivales en la pista del palacio del Recreo de las Cadenas después de rozar los setenta puntos de media.
Pero la victoria de 'Divertido da Sasa Je' se cotizó cara. Otro gran motor, el español tordo 'Bajel de Valdesol', que para uno de los tres jueces fue el mejor caballo de la prueba, se quedó a menos de un punto del negro portugués. El caballo que monta Isidro Maldonado se vuelve a casa después de ser considerado el mejor caballo español de su categoría, siete años, en la clasificación de Copa Ancce, reservada a los caballos de Pura Raza Española. He aquí un caballo con futuro. Sus movimientos son amplios, claros y fluidos, su actitud en el trabajo es sería y previsible, sus posteriores empujan hacia adelante, es guapo… 'Bajel', te seguiremos.
El olímpico Juan Manuel Muñoz se dio un segundo paseo por la Real Escuela, esta vez sobre el dorso del castaño 'Río de Cárdenas', de Miguel Ángel Cárdenas, que se perfiló como un caballo con futuro internacional. Tres puntos de diferencia con el ganador puede que sea demasiada distancia en pruebas de Gran Premio pero no en pruebas donde se evalúan las capacidades deportivas de caballos de siete años. Porque hay caballos que se terminan de hacer más tarde; hay caballos que se convierten en cisne en edades casi adultas, por eso hay que ser paciente.
'Ensueño XVI', otro gran caballo español, castaño y de siete años. Entró en la pista como lo hacen los peligrosos Garcigrande en San Fermín. Este soberbio caballo derrocha clase, fuerza, energía y nobleza. Lo expresó con grandeza el jinete andaluz Raúl Garrido y al final fue cuarto en una prueba que exhibió a los mejores caballos españoles de siete años, los nacidos en 2008, aquel año maldito en el que todo estalló encima de la cabaña ganadera equina. El Pura Raza Española, que ha visto cómo se hundía su imagen y su valor en los primeros años de la crisis, es hoy un caballo joven, mejor seleccionado, más deportista y más competitivo. Es el nuevo PRE.
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