fórmula 1

La tercera bala de Schumacher

  • Schumacher ha decepcionado en sus dos temporadas en Mercedes y ahora encara con ambición la última con la incógnita de saber si se retirará o seguirá

Volvió en 2010 con la intención de recuperar esa sensación de estar en lo más alto del podio, pero Michael Schumacher, el heptacampeón de la Fórmula 1, no ha pasado del cuarto puesto en dos temporadas en Mercedes. Ahora afronta la tercera y en principio última oportunidad que se dio para pelear por el campeonato.

El contrato de Schumacher con el fabricante alemán termina a final de año y su continuidad dependerá de qué coche le dé Mercedes. ¿Se marchará frustrado si todo vuelve a salir mal? ¿Continuará si su flecha de plata es capaz de competir con los mejores?

"Nos llevó más tiempo del planeado que Michael se encontrara en la posición que quería estar. Y también más de lo que yo había pensado", admitió recientemente Ross Brawn, jefe del equipo y hombre que estuvo junto al Kaiser en sus dos títulos con Benetton y en la época dorada de Ferrari a principios de la pasada década.

El propio Schumacher, advirtió Brawn, "aún no dijo que piense en dejarlo". "Creo que mediante los resultados se hará público rápidamente, tras unas cinco o seis carreras, en qué dirección seguimos con Michael", dijo el británico. El alemán de 43 años señaló que en algún momento llegará el punto en su decimonovena temporada en la Fórmula 1 en el que habrá que tomar una decisión, aunque no dijo cuándo.

¿Será 2012 una gira de despedida o un calentamiento para pelear por el octavo título un año después? Todo dependerá del monoplaza, aunque él asegura que se divierte, pese a todo.

"Por supuesto que el título es mi meta. Pero también sería un final positivo para mí encontrar de nuevo el camino al podio y pelear por las victorias", dijo el heptacampeón con 91 triunfos en grandes premios, 154 podios, 1.517 puntos, 68 pole positions, 76 vueltas rápidas y otros tantos muchos récords que no han aplacado su voracidad pese a la edad.

"Michael es el motivador del equipo", asegura el director deportivo de Mercedes, Norbert Haug, alabando el significado de Schumacher en una escudería que en sus dos primeras temporadas ha decepcionado.

Bernie Ecclestone, magnate del negocio, confía aún en el alemán y sueña con verlo en un coche competitivo. "Me gustaría verlo en un buen monoplaza, en el segundo de Red Bull, no creo que a Sebastian (Vettel) le importara. Sólo digo que sería bonito verle en el coche donde sabes que si uno no gana, es por su culpa y no por el coche".

En los tests de pretemporada, el F1 W03 parece que está siendo prometedor. "Lo he sentido bien desde el principio", dijo Schumacher. Aunque asegura que aún hay que esperar unas pocas carreras para ver cómo es la correlación de fuerzas, el Kaiser cree que todo estará "más ajustado".

Mercedes sueña con un coche competitivo y con mantener a la superestrella, ahora eclipsada por su joven compatriota Sebastian Vettel, dispuesto a arrebatarle rápido todos los récords posibles. El presidente de Daimler, Dieter Zetsche, máxima autoridad de la compañía, ya le ha mostrado el interés por renovar el contrato. Brawn lo tiene claro: "Michael es definitivamente la primera elección antes de preguntar a otros. Mercedes espera su señal".

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