Meteorología

La tromba de agua se ceba con los pueblos de Alcalá del Valle y Setenil

  • Ambos municipios sufrieron de manera inesperada la virulencia de la lluvia, que dejó casas anegadas y calles como ríos

Algunos vecinos de Alcalá del Valle y Setenil de las Bodegas tenían ayer aún metido el susto en el cuerpo después de que una inmensa tromba de agua les cogiera por sorpresa y descargará la tarde del jueves más de 67 litros en menos de media hora, anegando casas, llevándose por delante coches e inundando de lodo y piedras calles y carreteras. "Como un río", así describían algunos de los afectados el estado en el que se encontraban las calles al filo de las cinco de la tarde del jueves, cuando una repentina e inesperada tromba de agua descargó en la Serranía de Ronda, afectando, sobre manera, a los dos municipios gaditanos.

En Setenil, los bomberos asistieron a una mujer y una menor en el interior de una vivienda, que estaban rodeadas por agua. El Consorcio de Bomberos achicó el agua sin tener que desalojarlas del domicilio. Ayer, Alcalá y Setenil se afanaban en limpiar viviendas y enseres y retirar de la vía público el fango acumulado para facilitar el tránsito por las calles. Además, los dos Ayuntamientos anunciaron que prestarán, a partir del próximo lunes, asesoramiento técnico a las familias afectadas que tengan pérdidas materiales para que puedan pedir las correspondientes ayudas al Consorcio de Compensación de Seguros.

"No nos esperábamos esto. Fue un sobresalto muy grande", explicó Rafael Vargas, el alcalde de Setenil de las Bodegas, quien aseguró que el municipio iba recobrando la normalidad tras movilizar a todos los servicios de limpieza para ello. Ahora, habrá que hacer un inventario de los desperfectos en el mobiliario público y en el de los particulares. "Sólo en una curva de la travesía de Setenil sacamos la misma noche de la tromba, con medios propios municipales, hasta cuatro camiones de barro y piedras para evitar accidentes de tráfico", aseguró el regidor, quien habló de cuantiosos daños en barandillas de puentes, tuberías, alcantarillado, entre otros.

"Vimos un negral muy grande y todos pensamos que como viniera para nuestro pueblo, nos inundaríamos y así fue. En unos minutos, todo se anegó", añadió ayer la alcaldesa de Alcalá del Valle, Loli Caballero, haciendo balance del desastre que la lluvia ha vuelto a hacer en su pueblo. Y es que Alcalá del Valle vuelve a sufrir los envites de las fuertes precipitaciones. Este invierno, incluso, se activó una alerta por el desbordamiento del río, que se llevó por delante, a su paso, todo lo que había. Así que este Ayuntamiento ha emitido un bando ofreciendo ayuda a los vecinos más afectados que tengan que ponerse en contacto con el Consorcio de Compensación.

Además, toda la maquinaría municipal se afanó durante la jornada para limpiar las calles, con el fin de llegar cuanto antes a la normalidad. Y es que la tromba se cebó con algunas casas del municipio, donde el agua lo arrasó todo en las plantas bajas, alcanzando hasta un metro de altura y dejando inservibles muebles y electrodomésticos. Un desastre para algunas familias, que vieron cómo perdían sus pertenencias. También el alcantarillado local se colapsó al no poder aguantar la tromba de agua, que arrastró barro, dejando calles impracticables.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios