Jerez

Solicitan cinco años por apuñalar a un joven en el Callejón de los Bolos

  • La defensa alega que actuó en legítima defensa, por lo que pide su libre absolución

Visto para sentencia el juicio del apuñalamiento en el Callejón de los Bolos ocurrido en 2008, por el que se sentaban en el banquillo cuatro jóvenes involucrados en una discusión que acabó con dos heridos, uno por arma blanca en el brazo y otro, por un golpe con una arma extensible.

La sesión estuvo marcada por las dos versiones de los hechos que dieron una y otra parte. De un lado, la que ofreció Néstor G. R., Jesús M. P. y Eva M. V. y por otra, la de Alejandro L. D. y la de sus amigos, testigos de lo ocurrido y que corroboraron su discurso.

Así, si se atiende a lo que afirmaron los tres primeros, los hechos ocurrieron de esta manera. Eva y Jesús, junto a otra pareja, buscaban un pub cercano al lugar donde ocurrió todo, en la calle San Cayetano, junto al Callejón de los Bolos. Al no encontrar este lugar, Eva comenta que apareció por ahí Alejandro, al que señala que no conocía y al que iban a preguntarle por el pub en cuestión cuando "le dio una patada a una puerta" y empezó a decir "que se había tomado de todo, que se había peleado con su novia" y "que iba a matar a cualquiera que se le pusiera por delante". Después de esto, señala Eva que Alejandro subió a un piso y que, al cabo de un rato y a pesar de afirmar que no le conocía, recibió una llamada suya, según ella, en tono amenazante, porque al parecer tenían un conocido en común, Edgar, un chico que había roto días antes con una amiga de Eva.

Jesús, en el juicio, señala que, entonces, se puso al teléfono para "recriminar" a Alejandro lo que le había dicho a Eva y que, a continuación, le dijo que le esperara debajo de su casa para "tener con él unas palabras". Según Jesús, "como no me fiaba de él", llamó por teléfono a Néstor, por aquella época, militar, para comentarle lo ocurrido y al que le pidió que fuera para allá "para que mediara".

Néstor afirmó en su comparecencia que a su llegada al lugar ya estaban sus amigos junto a Alejandro, la novia de éste y otros amigos de ellos. En ese momento afirma que cargaba con un macuto militar, ya que había estado por la mañana en el cuartel, y que cuando fue a mediar entre Alejandro y Eva, el primero se fue contra él con un cuchillo, hiriéndole en el brazo, provocándole un mareo y cayendo al suelo, momento en el cual aprovecha para sacar de la mochila un arma extensible (semejante a una porra), que usó contra Alejandro para defenderse, ya que "volvió hacia mí con la intención de matarme". También afirma que Alejandro amenazó a Eva, que por entonces estaba embarazada, y que le dio un golpe en el vientre,

Alejandro, por su parte, contó una versión muy distinta. Según él, llegaba al piso de un amigo cuando se encontró abajo a Eva, la cual le preguntaba de mala manera por Edgar, al que decía que quería verlo para pegarle y recriminarle el que hubiera dejado la relación que tenía con una amiga suya. Alejandro señala que le dijo no saber su paradero y que, tras subir al piso, Eva siguió llamándole de manera insistente a través del telefonillo e, incluso, por teléfono. Tras esto, Alejandro llamó a Edgar para decirle lo que estaba ocurriendo y señala que bajó "porque Jesús me dijo que si no lo hacía, ajustarían cuentas conmigo". Por ello, afirma que, por lo que pudiera pasar, cogió un cuchillo del piso y que, una vez abajo, y tras intentar poner paz, fue agredido por Néstor con el arma extensible, por lo que usó el cuchillo para defenderse para evitar que le siguiera pegando.

Fiscalía solicita tres años de prisión para Alejandro por un delito de lesiones así como penas levespara el resto por faltas de amenazas y lesiones. La acusación pide cinco años por el mismo delito, mientras que la defensa afirma que Alejandro actuó en legítima defensa, por lo que pide su absolución.

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