Jerez

El día que Vinoble se derritió y la Junta renovó su apoyo a la cita

  • El calor hace estragos en El Alcázar y merma la asistencia en horario de tarde

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“Din, don, din”. Suena por megafonía de El Alcázar una voz femenina que anuncia algún acontecimiento previsto o no en el programa oficial, en este caso el descorche de una botella de cien años en el stand número 41 de Australia. Hace un sol de justicia en el recinto monumental y empiezan las carreras para coger sitio, aunque sea en quinta fila, para asistir al momento ‘histórico’, esta vez, presidido por un buen número de los Master of Wine que, con creces, ha respondido con su presencia en el salón a la llamada de su ‘colega’, el comisario Pancho Campo.

El club de amigos de Vinoble ha llegado a tiempo para coger sitio en primera fila, el resto guarda una distancia prudente para no sufrir un codazo o un pisotón en la avalancha. Desde la lejanía, entre un mar de cabezas empapadas en sudor se entrevé al nuevo comisario, sacacorchos en mano, destapando la botella cuyo contenido vuela en cuestión de segundos.

A los pocos minutos, las carreras se trasladan a las inmediaciones de la puerta de acceso desde el exterior al Patio de San Fernando, por donde hace su entrada en Vinoble la consejera de Agricultura, Clara Aguilera, acompañada de la alcaldesa, Pilar Sánchez, a las que el omnipresente Pancho Campo, da la bienvenida con la mejor de sus sonrisas.

Antes de emprender el recorrido guiado por el Alcázar y de brindar con las organizaciones sectoriales del Marco por la aprobación del reglamento del jerez, la titular de Agricultura atiende a los medios de comunicación en el stand de la Junta de Andalucía.

Aguilera tiene dos noticias (buenas) que comunicar:  la publicación ayer de la orden de elecciones y su convocatoria para el 3 de septiembre, en plena vendimia, y la continuidad del apoyo económico de su departamento a Vinoble en próximas ediciones.

Es un secreto a voces, dentro y fuera del Alcázar, que la Vinoble 2010 corrió serio peligro por la crisis económica –la mundial y la municipal– y que del balance final de la presente edición dependerá en gran medida su futuro inmediato.

Será o serón. De momento, la Junta espantó ayer fantasmas con la confirmación de su apoyo incondicional a Vinoble, que hizo extensible a otras ferias y campañas que redunden en la promoción de los vinos andaluces, sobradamente representados en el Alcázar por una treintena de bodegas  y cinco consejos reguladores.

“Vamos a mostrar lo mejor de nosotros; tenemos una gran variedad, bodegas con una tradición de muchos años y otras nuevas, sobre todo en las provincias orientales, que están emergiendo en el mercado en un momento que no es fácil”, explicó la consejera, quien puntualizó que “por eso colaboramos en Vinoble y otras campañas, porque es un sector estratégico y muy importante para mantener las rentas de los pueblos”.

A todo esto, el comisario seguía atentamente las palabras de la consejera y aún le quedarían fuerzas para pasarse por las armonías de la Torre del Homenaje, pasar revista a algunos expositores e incluso dirigir la cata comentada abierta al público general en el Arenal. ¿Quién da más?

En relación con la iniciativa de sacar el Salón a la calle para hacer partícipe de Vinoble a los jerezanos y visitantes de a pie, la alcaldesa Pilar Sánchez, calificó de “éxito absoluto” la primera cata abierta al público celebrada a última hora de la tarde del domingo, experiencia que se repetirá todos los días hasta el cierre mañana del salón.

La regidora jerezana hizo igualmente alusión a otro de los principales retos que se ha marcado la nueva organización bicéfala que conforman Ayuntamiento y The Wine Academy, en concreto el de reforzar la faceta comercial y la profesionalización de Vinoble en los que, aseguró, “se ha dado un vuelco”.

Entre los expositores, la opinión generalizada es que la profesionalización del Salón, en el que se han recortado ostensiblemente las invitaciones a personas ajenas al sector, favorece el desarrollo del salón y la atención que se dispensa en los stands. En cuanto a la oportunidad de negocio, hay discrepancias entre los que aún no han recibido la visita de compradores y los que sí han mantenido algún contacto.

El sol, protagonista inesperado de la cita, terminó por hacer estragos en la reapertura en horario vespertino del Salón. Con tanta carrera matutina, la gente se lo tomó con calma en la reanudación para volver al Alcázar con el sol ya de retirada.

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