EL REBUSCO

De bodegas y bodegueros

  • Panorama de los siglos XIX y XX

  • La ciudad del vino

Fachada de las bodegas Viuda de Ruiz de Mier, finales del XIX.

Fachada de las bodegas Viuda de Ruiz de Mier, finales del XIX.

Las publicaciones, ya bien entrado el siglo XXI, de los investigadores jerezanos, Fernando Aroca, 'De la ciudad de Dios a la ciudad de Baco. La arquitectura y urbanismo del vino de Jerez en siglos XVIII-XX (2007)', y de José Manuel Aladro, 'La construcción de la Ciudad Bodeguera. Arquitectura del vino y transformación urbana en Jerez de la Frontera en el siglo XIX (2012)', su tesis doctoral defendida en la Universidad de Sevilla, han permitido, por fin, conocer un aspecto de la actividad vitivinícola de Jerez hasta ese momento desconocido.

A pesar de ello, aún queda muchos ángulos en la sombra; o bien el estudio en profundidad de la arquitectura bodeguera de las otras ciudades del Marco, El Puerto de Santa María y Sanlúcar. Además de los trabajos académicos antes mencionados, y como complemento para orientar al interesado, habría que reseñar algunos otros documentos para la consulta.

A finales de siglo XIX, concretamente en 1896, se publicó en Madrid una obra en dos tomos titulada 'España en Fin de Siglo', obra coordinada por Juan Valero de Tornos. En el capítulo dedicado a la provincia de Cádiz incide de forma especial en las principales bodegas existentes por aquellos años, con una amplia documentación gráfica. Una breve guía que nos suministrará una interesante información sobre muchas empresas del Marco actualmente desaparecidas.

Otro título, poco conocido, es 'La bebida española'. El voluminoso tomo, publicado por Ediciones Industriales en 1957, contó con el asesoramiento de Julio Tarín Sabater, representante de la Confederación Nacional de Viticultores.

La bodega de la Viuda de Aurelio Segovia, principios del siglo XX. La bodega de la Viuda de Aurelio Segovia, principios del siglo XX.

La bodega de la Viuda de Aurelio Segovia, principios del siglo XX.

La parte de los vinos de la zona del jerez está bien representada, con retratos y semblanzas biográficas de los más importantes bodegueros. No nos olvidemos del trabajo de Mena y Sobrino, 'Reseña de las bodegas de Jerez', publicada en Jerez en 1900, como también el ameno y bien documentado libro de Juan Luis Repeto Prieto, 'La imagen del vino de Jerez (2009)', en el que colaboró José Saldaña con su colección de etiquetas.

En el apartado hemerográfico, la Revista Mercurio lanzó el 1 de septiembre de 1910 un especial dedicado a Andalucía. En la misma, su director, Federico Rahola, recogía una sección titulada 'La riqueza jerezana, con descripción de muchas empresas bodegueras'. Las bodegas de El Puerto también se incluían en otra sección.

Imprescindibles, para el caso que nos ocupa, la obligada consulta de las Guías Oficiales de Jerez, las editadas por Manuel Cancela Ruiz.

Grupo de Exportadores del Sherry.

Una de las fotos que hemos incluido en El rebusco de hoy se tomó en la sede del Grupo de Exportadores del Sherry, en su sede de la calle Velázquez, número 16, en la década de los 80. Ese día se reunieron un amplio número de representantes de las bodegas más importante. Conclave donde estuvo presente el que fuera conocido como el hombre del jerez en Madrid, Miguel García de Luján Gil de Bernabé (Cádiz, 1937-Córdoba, 2011).

Reunión del Grupo de Exportadores del Sherry, en su sede de Madrid. Reunión del Grupo de Exportadores del Sherry, en su sede de Madrid.

Reunión del Grupo de Exportadores del Sherry, en su sede de Madrid.

En esa histórica imagen podemos ver (de pie, y de izquierda a derecha, faltan algunos en la relación): Antonio Pedro (Toto) Barbadillo; Lorenzo Díez Lacave; Diego Ferguson Castellón, de Harveys; Miguel Monge Marín, alto ejecutivo de Rumasa; Juan Puerto Andrade, por Pedro Domecq y presidente exportadores; Manuel Ysasi Díaz Morales, de Garvey; José Ignacio García Blanco, del ICEX, José Antonio Vázquez Rosso, del Ministerio de Comercio, Gabriel Osborne Vázquez; John Lookwood, por Sandeman; Rafael Balao Chilla, de Lustau; Luis Caballero Florido; Fernando García-Delgado Bel, Secretario General del Consejo Regulador; Miguel García de Luján Gil de Bernabé, delegado de la oficina del Grupo de exportadores.

Sentados (izquierda a derecha, con dos omisiones): Emilio Lustau; Juan Manuel Ossorio, del ICEX; Rafael Coloma Aramburu, de Exportadores del Sherry; Ángel Rodríguez Mata, Ministerio de Comercio; Antonio Barbadillo García de Velasco, presidente Consejo Regulador; Arcadio Saldaña, González Byass; Fernando López de Carrizosa Domecq. Y en cuclillas Juan Luis Bretón.

Una institución nacida en los años 70, con sede en Madrid (al principio sus oficinas estaban en la calle Montera). Con la firma del Tratado de Adhesión de España al Mercado Común en 1985 pasó a denominarse ACES (Asociación de Criadores y Exportadores de Sherry), y actualmente Fedejerez.

Las viudas del vino

Poco a poco, y gracias a los trabajos de la profesora, Lola Lozano Salado, vamos conociendo el papel jugado por la mujer en la industria vitivinícola de esta zona. En la revista Mercurio, de 1910, H(eriberto) Ruiz, a la postre presidente de la Cámara de Comercio, recoge las menciones a las viudas de los bodegueros, Manuel Sánchez Romate y de Aurelio Segovia, pero, curiosamente, sin mencionar sus nombres.

La primera se hace cargo de la compañía en 1907, cuando muere su esposo Manuel Sánchez Romate, contando con el apoyo del jefe de personal que dejara su difunto esposo. Por su parte, la viuda de Aurelio Segovia Ardizones asumirá la dirección de la empresa en 1900, la cual parece mantener hasta 1924, año en la que cesa la actividad. Sus cascos de bodegas se encontraban en el número 2 de calle Mendoza, y en 42 de la calle Francos.

La fuerte personalidad de doña Pilar Aranda, hija del cirujano y bodeguero, don Fermín Aranda, le permitió continuar con el negocio a la muerte de su marido, fallecido en trágicas circunstancias. Fue una importante almacenista de vinos, elaborando unos vinagres excepcionales. La bodega, situada en la calle San Luis, seria adquirida en 199 por Álvaro Domecq Romero.

Antonio Tenorio, Pilar Plá y José Luis Jiménez en Maestro Sierra. Antonio Tenorio, Pilar Plá y José Luis Jiménez en Maestro Sierra.

Antonio Tenorio, Pilar Plá y José Luis Jiménez en Maestro Sierra.

Un recuerdo especial queremos dedicar a otra Pilar, a doña Pilar Plá Pechovierto, a la que este año se le homenajea en la Fiesta de la Vendimia. Doña Pilar supo sacar adelante, en circunstancias poco favorables para una mujer, la empresa que le dejó su marido, Antonio Borrego.

Con la ayuda de su hija, la historiadora, Carmen Borrego. y un reducido, pero eficiente, personal, consiguió que esta bodega artesanal fuera una referencia clave para los vinos de Jerez.

En 'España Fin de Siglo' se hace referencia a la Viuda de Ruiz de Mier, que incluye un grabado de su bodega, frente a la estación de ferrocarril.

De bodegas y bodegueros

De un tiempo a esta parte, y también en el siglo XXI, han visto la luz una serie de libros que han tratado sobre destacadas familias bodegueras: La familia Vergara, del norte al sur (2016), de Alfonso de la Calle Vergara. Genealogía comentada de -los de Goñi- jerezanos, y otras familias relacionadas (2018), de Julio Lorente de Goñi, José Estévez y el vino de Jerez (2014), escrito por su hija, Maribel Estévez y, finalmente, Cinco generaciones de bodegueros en Los Palacios y Jerez (2021), del farmacéutico Joaquín Gómez Cangas-Argúelles.

Comentaremos brevemente sobre algunas, que alcanzaron prestigio, y de las que sus nombres aún resuenan en la memoria colectiva, al menos de las generaciones más veteranas.

Para la de Eduardo Delage Atané (1898-1953), consultaremos el blog de Gonzaga Delage. Este empresario, descendiente de franceses afincados en Sevilla en el siglo XIX, estaba casado con Pilar Ferraro Roquero. Su tío era Antonio Atané Palomino, fabricante de licores.

Fundaría una casa exportadora de vinos, llegando a ser presidente del Sindicato Provincial de la vid, cerveza y bebidas, y alcalde de Jerez de 1941 a 1943. Falleció en un accidente de tráfico, sucediéndole en la bodega sus hijos, siendo sus principales responsables, en Jerez y Madrid, Rafael y Eduardo.

Otra imagen nos recuerda el esplendor de otra de las grandes empresas vinateras, como fue Bobadilla. El busto de su fundador, Manuel Fernández de Bobadilla, destacaba junto a las botas con firmas ilustres, ya todas destruidas. Fue comprada por Osborne en 1990 por 7.500 millones de pesetas.

Las desaparecidas bodegas Bobadilla. Las desaparecidas bodegas Bobadilla.

Las desaparecidas bodegas Bobadilla.

Algo parecido ocurrió con las de José De Soto, cuyo fundador fue el santanderino Francisco de Soto. Estas pasarían a manos de Rumasa.

El empresario catalán, Joan Calvet i Boix tuvo la iniciativa de lanzar, entre 1879 y 1890 una treintena de mapas-guías publicitarios de las ciudades industriales más importantes de aquel tiempo. En el de Jerez incluyó una serie de grabados de las bodegas que se anunciaron en el mismo, entre ellas las deJosé de Fuentes Parrilla. Un documento de gran valor hoy día.

Aunque con menos años que las antes mencionadas, pero activa en la actualidad, la bodega Cruz Vieja conserva las buenas esencias de la tradición con la aplicación de las nuevas técnicas. En manos de la familia González García-Mier, los más exigentes entendidos saben valorar y apreciar sus vinos.No todo está perdido para el jerez.

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