Botellazo a un policía local motorizado en las carreras ilegales de la zona sur de Jerez

El agente perdió la visión a gran velocidad pero pudo frenar la moto, perdiendo el conocimiento después

Carreras ilegales de motos y ataques a la Policía en la avenida Blas Infante de Jerez

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Carreras ilegales de motos y ataques a la Policía en la avenida Blas Infante en marzo del pasado año.

Un agente motorizado de la Policía Local de Jerez sufrió un botellazo en la cara el pasado domingo en la avenida Blas Infante cuando, con otros compañeros, trataba de impedir las ya tristemente famosas carreras ilegales de la zona sur, que han vuelto a convertirse en un calvario para los vecinos y para las fuerzas de seguridad, impotentes para controlarla por el momento como desgraciadamente se demostró el pasado fin de semana.

El modus operandi de los pilotos ilegales -con motocicletas no homologadas, sin matrícula ni seguro obligatorio y realizando maniobras altamente peligrosas- sigue casi siempre el mismo patrón: quedadas a través de redes sociales -vienen de otras localidades cercanas e incluso de otras provincias- y carreras en avenidas sin vigilancia; cuando llega la policía, burlas y huida por calles adyacentes que ya tienen estudiadas para al tiempo volver al 'circuito'. Y si hay público, eso dispara la adrenalina de estos delincuentes: los primeros jalean a los segundos, que corretean sorteando a los agentes mientras los que se agolpan en las aceras, cuando ya son un número significativo, increpan a la policía, llegando incluso a lanzar piedras y arrojar objetos a las fuerzas del orden.

Así ocurrió el pasado domingo sobre las ocho de la tarde, cuando los motoristas protagonistas de estas carreras ilegales se congregaron en la zona de Picadueñas; a la llegada de la policía se trasladaron a la avenida Blas Infante, donde un coche de la Policía Local apostado pidió ayuda a la llegada de las motos. Hasta allí se desplazaron cinco agentes motorizados y uno de ellos, cuando perseguía a una de las motos participantes en las carreras ilegales, recibió el impacto de una botella de agua de plástico en plena cara.

Pudo ser una tragedia, porque el agente de policía iba a alta velocidad en persecución del delincuente; a la velocidad de la moto se unió la del botellazo, impacto fuerte -estaba llena de agua porque el agente acabó mojado- en toda la cara produciéndole una hemorragia en el labio -menos mal que la botella era de plástico y no de vidrio-; por suerte, la pericia del policía local le permitió mantenerse erguido y en línea recta en la avenida, frenando pese a que aseguró a sus compañeros que perdió la visión durante algunos segundos, hasta que pudo detener la moto al lado de un coche patrulla, perdiendo entonces el conocimiento, por lo que fue trasladado al Hospital ante la angustia de los compañeros allí presentes.

La agresión ha generado un importante enfado en la plantilla de la Policía Local, que se ve impotente con los actuales medios y la forma de actuar para erradicar las carreras ilegales en Jerez. Entienden que hay que endurecer y ampliar las medidas -con la colaboración de la Fiscalía y los jueces- y utliizar todos los medios disponibles, como los drones para el seguimiento de estos pilotos hasta donde haga falta, taponar las vías de escape de Blas Infante -que siempre son las mismas- y disolver las aglomeraciones de público desde el principio, no cuando son ya un número imposible de disgregar y se amparan en la masa para atacar a las fuerzas del orden. Otro campo de actuación son las redes sociales, en las que se puede identificar, rastrear y seguir a alguno de los motoristas kamikaces.

Y es que, desgraciadamente, el botellazo al policía motorizado -con el peligro que conlleva sufrir el impacto a velocidad alta- del pasado domingo no es un hecho aislado; el pasado año otro agente de la Policía Local sufrió una lesión en un tobillo también en las carreras ilegales. Hace un año, la Policía Nacional detenía a dos personas y levantaba diez actas por las carreras ilegales y ataques a la policía en la avenida Blas Infante. La subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, aseguraba entonces que "son circunstancias que se repiten. Son desórdenes públicos y evidentemente hay que intervenir ante ellos porque ha habido incluso vehículos policiales apedreados".

Policía Nacional y Policía Local llevan a cabo controles conjuntos para prevenir y disolver estas concentraciones y carreras, pero por el momento no han conseguido erradicarlas y como ha habido que lamentar, participantes y público han reaccionado violentamente a la presencia policial, lanzando piedras, bengalas y extintores a agentes y vehículos oficiales, como a finales del mes de marzo del pasado año, cuando se concentraron en los laterales de la avenida unos 400 jóvenes, en su mayoría con el rostro cubierto, convocados a través de redes sociales que "incitaban abiertamente a la violencia contra la policía", obligando a intervenir la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional.

El Ayuntamiento de Jerez ha tratado de reducir el campo de acción de estos pilotos instalando en la avenida Blas Infante reductores de velocidad -badenes-, vallas en las medianas para impedir que las motos pasen de un lado a otro y cámaras de vigilancia, pero las carreras ilegales siguen campando a sus anchas en la zona sur.

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