Bodegas

Un brandy 100% de Jerez

  • Grupo Estévez elabora un nuevo espirituoso con uva calificada del Marco. Da salida a los pocos excedentes que quedan y traslada un mensaje de tranquilidad a la viña.

El viñedo del Marco atraviesa un momento decisivo. Tras muchos años de ajuste, en los que la superficie de viñedo se ha visto drásticamente reducida, el sector vuelve a mirar a la viña como un factor decisivo en la calidad final del vino de Jerez y, por qué no, de otros productos amparados como el Brandy de Jerez.

Históricamente, y así lo permite la Denominación de Origen del espirituoso jerezano -que sólo obliga a la crianza y embotellado del producto en el Marco-, el Brandy de Jerez se ha elaborado con uva de otras zonas productoras, entre otros motivos, porque en los momentos de mayor esplendor del sector del brandy se requerían más de 200 millones de kilos de uva, el equivalente a 50.000 hectáreas de viñedo, que vienen a ser el doble del máximo histórico del Marco, donde en la actualidad quedan menos de 7.000 hectáreas.

Esto explica que muchas de las grandes bodegas del Marco decidieran en su día instalar sus destilerías en tierras manchegas. Pero en la nueva realidad del Marco, hay bodegueros que han tomado conciencia de la necesidad de dar valor a la viña, en particular en los casos en los que se esmeran sus cuidados y la calidad de la uva.

Es el caso del Grupo Estévez, que tiene en proyecto el lanzamiento de un brandy 100% de Jerez y busca apoyos en el sector para la creación de una destilería en la zona, idea que ya barajaron en su día los productores con el apoyo de la Junta de Andalucía pero que no llegó a fraguar. De momento, la firma del 'Tío Mateo' ya ha mandado a destilar una importante cantidad de uva calificada de la última vendimia para el inicio de la elaboración de lo que en un principio será un brandy Reserva, con idea de sacar más adelante un Gran Reserva, iniciativa con la que, de paso, da salida a los pocos excedentes que quedan en el Marco.

Aunque ya hay algún brandy 100% de Jerez o que se comercializa como tal, Estévez quiere dar un paso más certificando a través de la trazabilidad que su nuevo espirituoso se elabora, en exclusiva, con uva palomino de Jerez calificada.

Esta iniciativa sigue los pasos de Cognac o Champagne, dos de las grandes regiones vitícolas francesas que aplican la filosofía de que todo lo que entre en la botella con el nombre de la Denominación sea de la zona de origen, lo que "aporta valor al producto y mayor valor añadido, fundamentalmente a la viña, que en Jerez ha estado el olvido durante muchos años", explica José Ramón Estévez, presidente del Grupo Estévez.

La firma bodeguera jerezana, de los operadores más activos en los últimos años -a la compra de marcas insignes como Valdespino se une la adquisición de unas 400 hectáreas de viñedo de la antigua Domecq-, quiere revalorizar la viña, el concepto del terruño, y ya en la última vendimia pagó dos precios distintos por la uva comprada en función de su calidad (grado alcohólico, sanidad, cosecha a mano...). "La viña aún no ha alcanzado el punto de rentabilidad, pero este tipo de iniciativas suman", señala el bodeguero, que con la destilación de la uva da salida a lo que pueda quedar de excedentes en el Marco para tranquilidad de los viticultores y cooperativas, algo nerviosos en los últimos tiempos por sus problemas de liquidez derivados de impagos de las cosechas.

En el Marco hay un nuevo equilibrio entre la producción y las ventas, lo que ha llevado a una fuerte reducción en los últimos años de las existencias de las bodegas. De 1,2 millones de botas se ha pasado a menos de 300.000 en los últimos años, y hay bodegas que llevan cuatro o cinco años sin comprar uva, por lo que no tardarán en tener que reponer existencias, por lo que no se prevén excedentes en las próximas campañas.

Y el nuevo equilibrio, al que también contribuye el destino de parte de la vendimia a nuevos productos amparados como el caso de este Brandy 100% de Jerez, debe redundar en un mayor precio de la uva, por simple aplicación de la ley de la oferta y la demanda.

El proyecto de Estévez no se queda sólo en la elaboración de un brandy, que ya es noticia después de la espantada de la mayoría de los brandies del tipo solera del Consejo Regulador, que han dejado de estar amparados por la Denominación de Origen al bajar las bodegas su graduación alcohólica de los 36 grados que exige la normativa europea y se elaboran ya con materia prima distinta a la uva. La firma jerezana también busca aliados en el sector para levantar una destilería en la zona, la que sería la primera en el Marco de Jerez y que abarataría los costes del transporte de la uva y el destilado.

Antes se destilaba todo en tierras manchegas por la proximidad del viñedo del que procede la materia prima, pero la demanda del vino destilado con el que se elabora el brandy de Jerez ha caído en picado por el encarecimiento de la materia prima, la presión fiscal y la supresión de las ayudas a la destilación de uso de boca. En este contexto, Estévez entiende que es el momento propicio para montar una destilería en la zona y fomentar el brandy 100% de Jerez entre las categorías premium del producto.

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