Jerez

La campiña de Jerez entra en sequía severa con un déficit hídrico acumulado del 31,5%

  • Asaja-Cádiz habla de situación “bastante preocupante” por la ausencia de precipitaciones

  • Los embalses del Guadalete bajan ya del 60% de ocupación, el 15% menos que un año atrás

Una parcela con cultivos afectados en la campiña de Jerez por la falta de precipitaciones y la sequedad del presente año hidrológico. Una parcela con cultivos afectados en la campiña de Jerez por la falta de precipitaciones y la sequedad del presente año hidrológico.

Una parcela con cultivos afectados en la campiña de Jerez por la falta de precipitaciones y la sequedad del presente año hidrológico. / Miguel Ángel González

Ni hay lluvias ni se las espera en lo que queda de año hidrológico hasta septiembre. La situación en la provincia por la ausencia de precipitaciones empieza a ser alarmante, hasta el punto de que tres de las cinco comarcas, entre ellas la campiña de Jerez, están ya en el nivel de sequía severa.

La Red de Información Ambiental de Andalucía (Rediam) califica el pasado mes de mayo de “extremadamente seco” en su último informe sobre la evolución de la climatología, que señala que dicho mes ha sido “el más seco de la serie histórica, con un promedio en la región de apenas 1,4 milímetros de precipitaciones”. “Tras el alivio que supuso el mes de abril, mayo nos devuelve a la situación de sequía severa” y “sin que ya puedan esperarse cambios significativos hasta el mes de septiembre con el inicio de la nueva temporada de lluvias”, sentencia el análisis del organismo dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

Según el informe, las precipitaciones acumuladas el presente año hidrológico en la Cuenca Atlántica de Cádiz, en la que se integra la red de embalses del Guadalete, rondan los 500 litros por metro cuadrado, muy por debajo de las registradas un año antesde la media de 731,7 litros del periodo 1971-2000, con lo que el déficit hídrico alcanza ya el 31,5% con 230,5 litros de diferencia, que la convierte en la segunda cuenca con mayor desfase por detrás de la Atlántica de Huelva, que registra un déficit del 36,7%.

Las reservas de agua en los pantanos rondan los 970 hectómetros, 245 menos que hace un año

La situación es aún más grave en lo que va de año, ya que en el periodo enero-mayo, el déficit de precipitaciones en la provincia y su Cuenca Atlántica oscila entre el 58,7% de la primera y el 48,8% de la segunda. En cuanto a las reservas de agua, los pantanos de la cuenca Guadalete-Barbate bajan ya del 60% de ocupación, con un volumen embalsado de 968 hectómetros cúbicos –los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) Hidrosur están actualizados hasta este domingo–, con lo que acumulan un descenso del 15% frente a los niveles de hace un año, (1.215 hectómetros y el 73,6%).

El panorama para los agricultores y ganaderos es desolador, motivo por el que las organizaciones agrarias, con Asaja a la cabeza, han comenzado a moverse para pedir medidas compensatorias que ayuden a paliar las pérdidas que arrastra el sector. Desde Asaja-Cádiz, su secretario general Luis Ramírez, apunta que aunque la situación afecta a toda la provincia, con mermas importantes en la cosecha, principalmente en la de cereal –el rendimiento en el trigo duro, por ejemplo, es de 2.700 kilos/hectárea frente a los 3.500 de la campaña anterior–, el escenario varía en función de la comarca, con la campiña de Jerez entre las más afectadas por la sequía.

Detalle de cultivos de secano en los que se percibe la falta de precipitaciones. Detalle de cultivos de secano en los que se percibe la falta de precipitaciones.

Detalle de cultivos de secano en los que se percibe la falta de precipitaciones. / Miguel Ángel González

En el caso de la remolacha, cuya campaña arrancó hace una semana, los valores de riqueza están dentro de los estándares de la zona, no así los descuentos, por encima de lo habitual. La presenta campaña, además, será más reducida por el descenso de la superficie en la zona sur, que ha pasado de 7.800 hectáreas a 6.400, con los que las previsiones apuntan a la finalización de las labores de molturación en la azucarera del Guadalete en torno al 5 de agosto, dos semanas antes que el año pasado.

Según el responsable agrario, la situación por la falta de lluvias es “bastante preocupante”, toda vez que, prosigue, “hace falta agua para la ganadería y para los cultivos de secano como el algodón y las siembras otoñales del cereal”.

La campiña de Jerez y Costa Noroeste son las comarcas más afectadas por la sequía

Asaja-Cádiz a través de la asociación nacional ha mantenido ya contactos con el Ministerio de Agricultura para solicitar la declaración de año de sequía para distintas zonas del país con especial incidencia de la falta de precipitaciones localizadas en Andalucía, Extremadura, las dos Castillas y Aragón. Y también ha hecho lo propio con el Gobierno andaluz.

Sin embargo, las administraciones públicas no están de momento por la labor, asegura Ramírez, quien recuerda que las posibles medidas a adoptar van desde incentivos fiscales a las indemnizaciones, pasando por la posibilidad de ampliar del 50% al 70% el anticipo de las ayudas de la PAC, para lo que el Ministerio tendría que argumentarlo en Bruselas, como ya hizo en 2017.

Pero los responsables ministeriales, hasta el momento, se limitan a remitir a los agricultores a los seguros agrarios, cuya cobertura es limitada, subraya Ramírez, quien alude también a los “duros requisitos” que establecen las aseguradoras.

En la provincia hay un claro antecedente en el seguro de sequía en pastos, del que Asaja-Cádiz no ha tramitado ni una sola póliza en los tres últimos años cuando en 2005 se llegaron a alcanzar las 200. Aquel año, los agricultores y ganaderos cobraron las indemnizaciones después de mucho pelear, porque el seguro se aferró a las imágenes del satélite, en las que aparecían las copas de los árboles, para negar la incidencia de la sequía, que en aquella ocasión fue extrema.

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