Una crecida histórica del río Guadalete: los efectos de la borrasca Leonardo en Jerez

El río se aproxima a los niveles de caudal de las graves inundaciones de 2009

A primera hora de la mañana de este miércoles pasó a nivel rojo y no paró de crecer durante toda la jornada

Los desalojados por la crecida del Guadalete continuarán sin poder regresar aún a sus viviendas

Aspecto que presentaba en la mañana de este miércoles un grupo de casas de Las Pachecas.
Aspecto que presentaba en la mañana de este miércoles un grupo de casas de Las Pachecas. / Miguel Ángel González

La borrasca Leonardo deja su sello en Jerez, fundamentalmente la zona rural, un enclave ya muy afectado por las intensas lluvias producidas desde la pasada semana. Las lluvias dejadas por este río atmosférico que afectó a buena parte de Andalucía en la jornada de este miércoles, sumado a lo ya acumulado en días anteriores, han provocado que el cauce del río se encuentre en máximos que no se veían por estas latitudes desde hace más de 15 años. No en vano, a las ocho de la tarde había superado los 6,4 metros —la máxima cota se registró en las inundaciones de 2009 cuando se alcanzaron los 6,9 metros—.

Con datos acumulados hasta las ocho de la tarde, durante la jornada de este miércoles se recogieron unos 18 litros por metro cuadrado en la estación meteorológica del Aeropuerto de Jerez, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). También fue una jornada con fuerte viento, especialmente durante la madrugada, donde se alcanzaron rachas de 76 kilómetros hora, aunque el aviso amarillo por esta circunstancia se mantendrá durante la jornada de este jueves.

En la zona urbana, según lo apuntado durante la tarde por la alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo, no se produjeron incidencias reseñables. Hubo caídas de árboles e intervenciones de los bomberos para retirar ramas y sanear techos —hubo un desprendimiento en un piso de la Asunción—, pero poco más. De hecho, a lo largo de la tarde se fueron reactivando algunos servicios públicos como la recogida de basuras y limpieza viaria, el mantenimiento de parques y jardines y de infraestructuras.

Pero lo peor sigue estando en los núcleos rurales más pegados a la ribera del río, aunque también se han visto afectados otros enclaves próximos a arroyos de Guadalcacín y La Barca. Y la situación no tiene visos de mejorar a corto plazo, de ahí que los desalojos que se hicieron en la noche del martes, sumados a los que aún se mantenían de la semana pasada, se mantienen vigentes —son entre 850 y 900 las personas afectadas, según lo apuntado por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento.

A las nueve de la mañana, el río Guadalete volvió al nivel rojo, un umbral que ya había superado en días anteriores, aunque bien es cierto que el escenario no era distinto por lo que horas más tarde descendía. Pero este miércoles la situación era más desfavorable dado que es mucha el agua caída durante esta jornada de este miércoles en toda la cuenca, especialmente en la parte alta. Lo reflejaba el nivel de almacenamiento que presenta el Embalse de Bornos que, tras días desaguando hasta descender el 80% de capacidad, se llevó toda la jornada subiendo por los aportes recibidos, superiores al desembalse que se continúa realizando, de ahí que sobre las seis de la tarde de este jueves estuviera por encima del 86% de su capacidad.

También continuó creciendo el río a su paso por La Barca de la Florida donde ya alcanzaba una altura de 4,76 metros a las seis de la tarde superando así el máximo que había alcanzado hace una semana cuando llegó a los 4,67 metros.

El director general de Infraestructuras de Aguas de la Junta de Andalucía, Álvaro Real, incidió en que el curso del Guadalete no solo se está viendo afectado por el desembalse de Bornos, que continúa desaguando para poder recibir el agua de la lluvia y de las escorrentías procedentes de la sierra, sino también por el alto caudal de tres de los arroyos que evacuan en el Guadalete en Jerez como son el Caulina, el Espera y el Paterna. Por este motivo, dijo que es complicado saber cuándo el río podrá cambiar de tendencia. De hecho, advirtió que el río se está aproximando a las cotas máximas que registró en las inundaciones de 2009, donde casi llegó a los siete metros. "El agua tardará semanas en bajar", advirtió.

Por su parte, la alcaldesa de la ciudad anunció que ya está listo el expediente para el estudio de alternativas para el trasvase de aguas entre los embalses de Bornos y Guadalcacín. En próximas semanas se sacará la licitación para encargar este análisis.

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