Rosario Heredia | Cantaora “Estoy deseando hacer siete u ocho recitales seguidos en peñas flamencas”

  • Una de las últimas voces femeninas jerezanas habla sin tapujos y con las ideas claras de su experiencia en el cante

  • La jerezana asegura que 2019 “está siendo un año increíble”

Rosario Heredia posa para la entrevista en Diario de Jerez Rosario Heredia posa para la entrevista en Diario de Jerez

Rosario Heredia posa para la entrevista en Diario de Jerez / Vanesa Lobo

Rosario Heredia (Jerez, 1988) es una de las últimas voces femeninas del cante de Jerez. La joven cantaora ha irrumpido con fuerza en esta parte final de 2019, reivindicándose como alternativa futura. Con una voz especialmente llamativa, esta jerezana de 31 años sueña con hacerse un hueco en el difícil mundo del flamenco.

–El 2019 no lo olvidará....

–(Risas) La verdad es que sí, no me puedo quejar porque está siendo como un punto de inflexión para mí. Lo de la Fiesta de la Bulería con María Terremoto ha sido una bonita experiencia, y cantar en la Peña Tío José de Paula este pasado mes de octubre fue una sorpresa. Me ha servido también para ponerme las pilas, y estoy muy contenta con el resultado. También he estado en Méjico con El Cigala. Diego (El Cigala) tenía un evento importante, con Pancho Céspedes en el cartel, y ha sido otro recuerdo y experiencia maravillosa de este año. Fui con Momo Moneo y estuvimos muy bien.

–Lo de la Peña Tío José de Paula ha sido una oportunidad para reivindicarse...

–Exacto, porque a raíz de eso me han llamado para cantar en el circuito de las peñas confederadas de Andalucía y bueno, ahí estamos. Cantaré el día 22 de noviembre en la Peña JuanBreva con Juan Manuel Moneo a la guitarra.

–Ahora queda tener más oportunidades, que es lo que demandan los jóvenes...

–Eso es. Yo particularmente creo que ahora mismo lo que necesito es cantar en peñas siete u ocho veces seguidas porque eso me dará experiencia. Es más, con la trayectoria que llevo, no me puedo negar a cantar en una peña, y si me pagan algo medianamente honrado, allí estaré. Los jóvenes tenemos que estar ahí y hay que aprovechar esas oportunidades.

–Porque cantar en una peña es algo diferente...

–Al menos es más complicado, porque el nervio que tiene un cantaor al cantar en una peña, no tiene nada que ver con el de un festival, haya la gente que haya. Yo lo paso fatal, aunque bueno, como he dicho, es cuestión de adquirir experiencia.

–A veces me pregunto por qué cuesta tanto a los jóvenes hacerse un hueco hoy día, ¿qué piensa usted de eso?

–Bueno, creo que el hecho de venir de una familia o de un nombre importante, ayuda mucho. Y no critico eso, al contrario, me parece normal, porque por regla general, si te contratan, casi siempre es por un motivo económico, y claro, si pones en una balanza tu nombre y el de otra persona conocida, es normal que el promotor llame al conocido. Que también eso te lo tienes que ganar, por mucho nombre que tengas, pero hacerse un hueco cuesta más al menos conocido que al conocido.

–Hábleme más de usted. A Rosario Heredia, ¿de dónde le viene el cante?

–A mí esto me viene de familia porque en la familia de mi madre hay muchos. Mi padre es de la Asunción y mi madre de Santiago. Mi abuela es Pantoja Fernández, y por parte de mi padre somos familia de La Paquera y del Lebrijano por parte de mi abuela, que era prima hermana del Lebrijano. Yo tengo muchas raíces, Lebrija, La Plazuela, porque mi abuelo por parte de padre era de La Plazuela, Santiago y La Asunción.

"Cantar en la Peña Tío José de Paula y en la Fiesta de la Bulería me está abriendo muchas puertas”

–Entonces cantaría ya desde que era una niña, ¿no?

–Que va, al contrario.Nunca me planteé dedicarme a cantar, al menos desde pequeña, porque he sido siempre una niña muy tímida. No bailaba ni en las fiestas que se hacen en casa. ¿Yo bailar? Anda. Un día Antonio Malena, que es vecino mío puerta con puerta y lo conozco desde niña, me preguntó: ‘¿Tú tienes que saber cantar?’ Insistió e insistió hasta que un día, con la guitarra de su hijo Antonio, le canté. Así empezó todo y de alguna manera me quitó la vergüenza, porque hasta entonces no había cantado nunca a nadie.

–Y fue ahí cuando se decidió...

–Sí, empecé a cantar con 15 años, con un recital en la Peña Pepe Alconchel junto a Pepe del Morao. Imagínate los dos lo chicos que éramos.

–Viendo la familia que tiene, usted habrá escuchado cantar desde que tiene uso de razón, ¿no?

–Sí, desde niña. Además, mi padre canta bien, no es porque sea mi padre, y además es muy buen aficionado, conoce los cantes, las letras antiguas...

–Entonces supongo que será de ayuda...

–Bueno, es el más crítico del mundo conmigo, y si te digo la verdad, eso me encanta, porque yo, por mi manera de ser, no me hubiera gustado tener el padre típico ‘mi hija, mi hija’....Él siempre está ‘Sario, eso no es así’, ‘ese cante no va con eso’...Se lo agradezco muchísimo. A veces pienso que le debería escuchar más, porque le pregunto poco (risas).

–¿Qué tipo de cantaora se considera?

–Yo escucho de todo, pero a la hora de cantar me considero tradicional, porque creo que para cantar hay que mirar las fuentes. Ahora bien, para mirar las fuentes, hay estudiar mucho porque eso es muy difícil. Yo eso lo tengo claro, por eso cuando tengo cualquier duda, recurro a los maestros que tenemos aquí. Y hablo de Antonio Malena, que para mí es un gurú, sabe de cante y cuando se sienta en un escenario sabe lo que hace. Yo le pregunto y me aconseja, me explica qué letra es, de quién es, y cómo se hace. Eso es una garantía para mí, y con eso disfruto. Además, me gusta saber lo que estoy cantando.

–Usted tiene un metal de voz muy particular, ¿se lo ha dicho mucha gente, no?

–Sí, soy consciente de que mi voz es distinta, y también intento siempre hacer las cosas de una manera personal.

"Si no tienes nombre ni vienes de familia conocida es más difícil, pero luego tienes que demostrar que vales”

–Aunque como ha dicho lleva cantando desde los 15 años, lo cierto es que su primera aparición convincente fue de la mano de Pepe del Morao con aquel ‘Suena Jerez’...

–Sí, la verdad es que fue Pepe del Morao quien confió en mí, primero con aquel ‘Molchibe calli’ que hicimos en Navidades y luego con ese Suena Jerez en la Fiesta de la Bulería.

–¿Fue a partir de ahí cuando usted consideró que iba a dedicarse de pleno a esto?

–Bueno, yo diría que a partir del recital que hice en la Peña Don Antonio Chacón, donde tuve que preparar ocho palos, y eso ya eran palabras mayores. Allí hice martinetes, seguiriyas, la malagueña de Chacón...cantes más serios.

–Ahora llega la Navidad, ¿tiene el calendario repleto?

–Sí, afortunadamente, en la Navidad de Jerez siempre he tenido protagonismo, ya sea con Pepe del Morao, como he dicho antes, con la Hermandad de la Yedra, que también me llamó, y con ‘Flamenquería’. No sé por qué pero a la gente le gusta tenerme en sus zambombas, y yo encantada.

–Al margen del flamenco más tradicional, usted ha tenido este año también una experiencia con Raimundo Amador...

–Es cierto, he estado un año con Raimundo. Me llamó para estar con él y aquello fue algo increíble, porque para mí es un genio, es una leyenda viva y un creador. Entonces, ese año que he trabajado con él, ha sido espléndido, me ha servido para abrir mis oídos. Musical y profesionalmente me ha servido de mucho. He aprendido una disciplina y un trabajo constante, porque además, siendo quien es, Raimundo se entrega como el que más. Incluso me dice que cuanto más mayor se hace uno, más tiempo le tienes que dedicar.

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