Tribunales

Juicio a los Ruiz-Mateos por los pagarés: Así funcionaba la caja única de Nueva Rumasa

Javier Ruiz-Mateos, saliendo de la Audiencia Nacional tras una sesión del juicio.

Javier Ruiz-Mateos, saliendo de la Audiencia Nacional tras una sesión del juicio. / EFE

Buena parte de la sesión de este lunes día 12 de febrero en el juicio contra los hijos del empresario José María Ruiz-Mateos por el fraude en la emisión de los pagarés de Nueva Rumasa se centró en el funcionamiento de la tesorería de Nueva Rumasa durante los años investigados. No en vano, y tal y como sostiene la Fiscalía, el grupo funcionaba mediante el sistema de caja única donde los ingresos, entre ellos las inversiones que obtuvieron en pagarés, se centralizaban en una sociedad, la mercantil Bardajera, que luego se redistribuían entre el resto de sociedades y de la familia Ruiz-Mateos en función de las necesidades de cada momento.

El ministerio público sostiene que, incluso, parte de este dinero se destinó a atender gastos personales (hipotecas de viviendas, fundamentalmente). De hecho, en esta sesión declaró un contable que tuvo las sociedades patrimoniales de la familia a quien se le mostraron documentos donde se detallaba cómo algunos gastos personales, como obras en viviendas, se financiaron con cargo a sociedades del grupo.  

Así, entre las personas que declararon estaban varios exempleados de Nueva Rumasa. Una de ellas trabajó como secretaria en el despacho de Manuel Marín, abogado y uno de los principales jefes del grupo empresarial y que está también procesado en esta causa. Durante la instrucción, esta exempleada entregó un 'pendrive' en la Audiencia Nacional con la documentación que tenía en su ordenador, entre ellas listados con los inversores de pagarés.  

También declararon dos de los empleados del departamento de pagos del grupo que operaba desde una instancia ubicada en el chalé que el empresario tenía en la localidad madrileña de Somosaguas. Durante sus declaraciones, ambos explicaron cómo funcionaba esta oficina señalando que era Javier Ruiz-Mateos quien le ordenaba los pagos que debían hacerse cada jornada, así como las extracciones de dinero que se debían hacer de las cuentas de las empresas del grupo y a quién o dónde debía entregarse estos importes (normalmente en otras oficinas del grupo), aunque sí apuntaba que este daba cuenta a José María Ruiz-Mateos padre. 

Por otro lado, declaró el director de la sucursal del Banco Etxeverría en Madrid (actualmente integrado en NGC Banco) en el momento que se emitieron los pagarés con el que principalmente operaba Nueva Rumasa. Este detalló el 'modus operandi' entre el grupo y esta entidad bancaria que en ese momento era "su principal cliente". Así, señaló que cada mañana el departamento económico le comunicaba los movimientos que se tenían que hacer esa jornada entre las distintas cuentas de las sociedades del grupo, así como de los ingresos y extracciones que se harían. Horas después, personal de Rumasa acudía a la sucursal entregando la documentación correspondiente ya firmada, una operatividad que se realizaba desde hacía años.

"Los hijos eran sumisos y obedientes con José María"

En la sesión de este lunes también fue citado Víctor de la Cruz que durante muchos años fue chófer de José María Ruiz-Mateos —hace unos años protagonizó una docuserie sobre su trabajo con el empresario—. La Fiscalía centró sus preguntas en conocer si él recogía dinero de las sucursales bancarias con las que operaba Nueva Rumasa señalando que lo hizo en algunas ocasiones, entregándolo con posterioridad donde le habían ordenado, aunque aseguró que nunca vio que en estos sobres apareciera los nombres de algún miembro de la familia.

Asimismo, y a preguntas de la defensa de los hijos de Ruiz-Mateos, insistió en que en Nueva Rumasa todo se hacía por orden de José María Ruiz-Mateos. "Los hijos han sido sumisos y obedientes con su padre, como lo éramos todos los que trabajamos con él", aseveró. 

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