Jerez

"Hasta que no pase una verdadera desgracia no van a hacer nada"

  • Los vecinos de Monte Azul se suman a los afectados por la situación de la zona

Las viviendas están situadas muy cerca de la zona donde tuvo lugar el incendio. Las viviendas están situadas muy cerca de la zona donde tuvo lugar el incendio.

Las viviendas están situadas muy cerca de la zona donde tuvo lugar el incendio. / manuel aranda

El residencial Monte Azul, próximo al de Santa Teresa, es otro de los núcleos afectados por el abandono que sufren los terrenos de los huertos de ocio de San José Obrero. Una propiedad de la que se desconoce el dueño y de la que parece ser que nadie se hace cargo. El último incendio que sufrieron, el pasado 1 de agosto, fue la gota que colmó el vaso entre los vecinos de la avenida Ermita de Setefilla. Sin embargo, esta zona no es la primera vez que se incendia, "el terreno sale ardiendo todos los veranos. Hace tres años a un hombre se le murieron los animales en uno de los incendios porque no llegaron a tiempo", declara María Rosario, presidenta del residencial Monte Azul.

No obtienen respuesta ante esta situación. "Se lavan las manos y cualquier día vamos a tener un susto con algún coche o vivienda porque hay pastos que lindan con casas y puede llegar a arder los toldos. Esta claro que hasta que no pase una verdadera desgracia no van a hacer nada", señala la presidenta. Al igual que a los vecinos del residencial Santa Teresa, lo que más les preocupa son los pastos secos y muy altos, las casas en ruinas sin vallar en el terreno y los pozos que, aunque vacíos, no están cerrados y cuentan con una gran profundidad.

Nos dijeron que se habían gastado el dinero en otras cuestiones y que no podían limpiar la zona"Los residentes agradecen la labor realizada por los bomberos

A esto se suma la constante presencia de jóvenes en la zona que aprovechan su abandono para hacer botellón. El principal problema es que éstos no son conscientes del peligro al que se exponen entrando en las casas con riesgo de desprendimiento y subiendo a los profundos pozos sin cubrir. Los vecinos aseguran la falta de respuesta de la Policía Local ante las numerosas llamadas para denunciar esta situación. "Hasta que no se caiga un chaval no van a actuar y vendrán los lamentos", afirma. Además los jóvenes muestran una gran total falta de civismo, arrojando las botellas vacías al terreno, lo que aumenta aún más el riesgo de incendios en la zona.

Estos terrenos sin dueño se encuentran, además de completamente desolados, en un lamentable estado de suciedad que llega a resultar insalubre para el vecindario. "Tenemos la zona que da asco. Se creen que esto es un basurero. Está todo lleno de escombros y residuos. Llegan camiones y dejan incluso muebles", declara María Rosario. La presencia de insectos y plagas de ratas, según informan los vecinos, es constante. Estos animales llegan a colarse en las viviendas. "El Ayuntamiento nos dice que ya ha fumigado la zona pero no es así. Podemos enseñarles fotos de las ratas en nuestras casas", afirman.

Ambos residenciales tienen serios problemas para encontrar respuestas de Medio Ambiente. Éstos llamaron varias veces a la Delegación antes de que aconteciera el incendio. "Nos dijeron que se habían gastado el dinero en otras cuestiones y que no podían limpiar la zona", declara un vecino. El Ayuntamiento tenía constancia de la posibilidad de que ardiese la zona y de lo peligroso que podía llegar a ser. A pesar de los constantes avisos la única respuesta que obtuvieron los residentes fue "lo que tenga que pasar pasará". Una contestación por parte de un funcionario público que dejó estupefacto a este vecino.

Los residentes de la zona, por su parte, agradecen la labor llevada a cabo por los bomberos que lograron contener el fuego. Aseguran que gracias a estos se evitó que el fuego se extendiese y que el desastre fuese mayor. Sin embargo, no dudan de que esta situación pueda repetirse y con consecuencias aún más nefastas, tanto para los que allí viven como en los alrededores. Por este motivo el vecindario lleva un año reclamando una solución. Piden al Ayuntamiento que actúe sobre el terreno para acabar con esta peligrosa coyuntura. Pero hasta ahora parece que no han hallado respuesta. "No nos importan los problemas políticos. Solo queremos que esto se solucione de una vez", concluye la presidenta.

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