Una vuelta más

Ducati y la fábula del burro flautista

  • La marca italiana sigue empeñada en demostrar que el título logrado en 2007 no fue por casualidad

  • Hace ya 15 años que ganaron el Mundial con el mítico Stoner y Bastianini podría ser el siguiente

  • Son líderes de constructores en MotoGP, representados por el mayor número de pilotos (8 de 24)

Enea Bastianini, primera Ducati en la carrera por el Mundial de MotoGP.

Enea Bastianini, primera Ducati en la carrera por el Mundial de MotoGP. / motogp.com

Fábula es una composición literaria o relato breve, ya sea en prosa o verso que, a diferencia de los cuentos, tiene por finalidad educar mediante una moraleja con la que concluyen. Como ejemplo al uso, sirva la realizada hace 300 años por el fabulista Tomás de Iriarte que, con ciertos matices, podría extrapolarse a la marca Ducati, líder actual de constructores en el Mundial de MotoGP: Había una vez un borrico que paseaba tranquilo por el prado en un día soleado. Aquel día así, por casualidad, encontró una flauta que se había dejado olvidada un chiquillo. El burro se acercó a oler aquel extraño instrumento y, por casualidad, dio un soplido provocando que el aire entrara por la flauta y esta sonase. El burro, sorprendido por el sonido que había emitido, se dijo a sí mismo: ¡Pero si sé tocar música!, ¡y habrá quien diga que los burros no hacemos nada bien! Moraleja: hacer algo de forma casual o excepcionalmente, no nos convierte en expertos. Es con aprendizaje, pasión y perseverancia como se consigue que los éxitos no sean solo flor de un día.

Bastianini lleva una Ducati de 2021. Bastianini lleva una Ducati de 2021.

Bastianini lleva una Ducati de 2021. / Motogp.com

Los hay que vencen sin parar y otros como Ducati que lo hicieron hace quince años y no han vuelto a repetirlo. Por ello es lógico que algunos recuerden la fábula del burro flautista, cuestionándose si el único título logrado por el fabricante transalpino en 2007 fue por casualidad o fruto de la genialidad incontrovertible de su piloto Casey Stoner. Sea como fuere, continúa pasando el tiempo sin que suenen las campanas en Borgo Panigale como lo hicieron con el título conquistado gracias al formidable motociclista australiano. Lo cierto es que desde el año 2002, en que nace la categoría de MotoGP y Ducati se integra al Campeonato del Mundo, la roja marca italiana ha logrado en estos 20 años un solo título de pilotos y 63 victorias en grandes premios. A modo comparativo, en estas casi dos décadas Honda ha atesorado 10 títulos y 156 victorias en carreras. A su zaga encontramos a Yamaha, ganadora de 8 títulos y 123 grandes premios, mientras que Suzuki consiguió la corona de campeones con Joan Mir en el peculiar 2020 de la pandemia y tienen previsto abandonar el Mundial al final de esta temporada.

Para aclarar si se cumple o no la fábula del burro flautista resulta oportuno recurrir a las estadísticas. Durante la temporada 2007, en que consiguieron ese título con Stoner, Ducati logró 11 triunfos en grandes premios, al año siguiente descendieron a 6, aunque consiguieron el subcampeonato gracias también, cómo no, al piloto nacido en Southport. Lo curioso del caso es que tras aquel glorioso 2007 y hasta este Gran Premio de Cataluña de 2022, ‘sólo’ han conseguido 45 victorias en carrera (de 2011 a 2015 ninguna), mientras que en ese mismo periodo Honda, número 1 en títulos, ha acaparado la friolera de 106 triunfos, destacando de forma especial los logrados por el genuino Marc Márquez desde 2013 y, con anterioridad, por el propio Casey Stoner que en 2011 cambió de aires conquistando el título para esa misma marca japonesa. A tenor de estos datos, observamos fehacientemente la larga ‘travesía del desierto’ vivida por Ducati, aunque es justo reconocer que desde 2017 vienen optando con regularidad al título de pilotos en MotoGP, habiendo ganado el de constructores en 2020 y 2021. Sin olvidar que también cuentan con catorce títulos en el Mundial de Superbike (10 más que Honda), una categoría en la que centran también sus esfuerzos aún padeciendo cierta sequía desde 2011 en que lograron su último Campeonato con Carlos Checa, aunque este 2022 podrían reverdecer los laureles gracias al también español Álvaro Bautista, que lidera esta especialidad derivada de motos de serie.

Pecco Bagnaia celebra su triunfo en Jerez. Pecco Bagnaia celebra su triunfo en Jerez.

Pecco Bagnaia celebra su triunfo en Jerez. / motogp.com

Lo que nadie duda es que Ducati, marca propiedad del grupo alemán Volkswagen, está empeñada en ganar sin demora no sólo su segundo título de MotoGP sino perpetuarse también en el dominio absoluto del Mundial y frenar así el histórico poderío nipón. La ofensiva que han planteado este año, en el que se cumplen esos 15 de su único título, abarca todos los frentes, tanto técnicos como humanos. Sus monturas han cambiado radicalmente la agresividad que antaño exhibían con Stoner y ahora se muestran muy equilibradas, similares incluso a las Yamaha que siempre fueron por railes, aportando en estos últimos años la mayoría de avances que se observan en MotoGP, sobre todo en materia aerodinámica, bajo la batuta del ingenioso ingeniero Gigi Dall’Igna. Nadie discute que sus motos son competitivas en todos los circuitos y, por tanto, claras candidatas al título, liderando de momento el Campeonato de constructores con cinco victorias en las ocho carreras disputadas hasta ahora. No en vano cuentan con el mayor número de pilotos defendiendo sus ‘colores’, llegando hasta los 8 de un total de 24, cuando la mayoría de marcas tienen como mucho cuatro, pues además del equipo oficial, en el que militan Bagnaia y Miller, disponen de otros tres satélites: el Pramac, que cuenta con Martín y Zarco; el VR46 recién creado por el legendario Valentino Rossi tras ‘jubilarse’, con Marini y Bezzecchi, además del Team Gresini, formado por Di Giannantonio y Bastianini.

Ducati tiene 8 motos de 24 en la parrilla de MotoGP. Ducati tiene 8 motos de 24 en la parrilla de MotoGP.

Ducati tiene 8 motos de 24 en la parrilla de MotoGP. / motogp.com

Curiosamente, este último piloto al que apodan ‘la Bestia’, es el que con sólo 24 años de edad y en su segunda temporada en MotoGP, cuenta a día de hoy con las mayores opciones de convertirse en campeón con las afamadas monturas italianas. Por paradójico que resulte el hecho de que Enea Bastianini utilice una Ducati de 2021 y no la nueva, o que milite en un equipo que el pasado año corrió el riesgo de desaparecer tras el fallecimiento de su patrón Fausto Gresini, no han sido razones suficientes para impedirle que sea el que más victorias acapara en 2022 (tres hasta el momento) y marchar tercero en el Mundial a solo 28 puntos del líder Fabio Quartararo que, precisamente, no hace otra cosa que quejarse de la falta de competitividad de su Yamaha frente a las Ducati. 

Pecco Bagnaia venció en Mugello y también aspira al campeonato. Pecco Bagnaia venció en Mugello y también aspira al campeonato.

Pecco Bagnaia venció en Mugello y también aspira al campeonato. / Ducati Team

Ante las visibles dificultades que atraviesan fabricantes tan poderosos como Honda y Yamaha, acaparadores de casi todos los títulos de MotoGP desde 2002, cabe la posibilidad de que otros como Ducati, e incluso Aprilia que pugna también por el título marchando segunda en el Mundial con Aleix Espargaró, dejen atrás la fábula del burro flautista y pongan en valor aquella de la liebre y la tortuga que dice así: Erase una vez una liebre y una tortuga que se retan a una carrera para ver quién de las dos es más rápida. La liebre inicia a la cabeza y en poco tiempo tiene una gran ventaja sobre su lenta competidora. Al verse con la victoria en el bolsillo la liebre decide sentarse a descansar a la sombra de un árbol y cae dormida. Cuando despierta, la tortuga está a punto de cruzar la meta y aunque la liebre hizo un gran esfuerzo por retomar la carrera, la tortuga acaba ganando. La moraleja de esta fábula, que constituye una crítica a la arrogancia, es "despacio se llega lejos”, habiendo sido abreviada en refranes por lenguas como la inglesa: ‘You snooze, you lose’ (si te duermes pierdes) y, cómo no, a la italiana: ‘Chi va piano va sano e va lontano’ (quien va despacio y constante gana). En suma, puede que tras estos quince años silenciosos y pacientes de Ducati, el joven piloto italiano Bastianini o el propio Bagnaia, que viene de ganar en Mugello, les permitan este 2022 volver a tocar las campanas igual que en 2007, aunque ahora ya como músicos expertos…

(*) Jesús Benítez, periodista y escritor, fue Editor Jefe del Diario Marca y, durante más de una década, siguió todos los grandes premios del Mundial de Motociclismo. A comienzos de los 90, ejerció varios años como Jefe de Prensa del Circuito de Jerez.

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