Motociclismo | Mundial de MotoGP Wayne Rainey monta en una Yamaha 26 años después del accidente que lo dejó parapléjico

  • El estadounidense, tres veces campeón del Mundo de 500, nunca ganó en Jerez

Wayne Rainey, en el podio de Jerez junto al gran Eddie Lawson en el GP de 1989. Wayne Rainey, en el podio de Jerez junto al gran Eddie Lawson en el GP de 1989.

Wayne Rainey, en el podio de Jerez junto al gran Eddie Lawson en el GP de 1989.

Wayne Rainey se ha subido a una moto 26 años después del fatal accidente que sufrió en Misano y que lo dejó parapléjico de por vida. El estadounidense ha compartido en su cuenta de 'twitter' la experiencia de volver a sentirse piloto por un día a lomos, cómo no, de una Yamaha, la fábrica con la que se proclamó tricampeón mundial en la que para muchos es la etapa dorada del motociclismo y en la que coincidieron en el tiempo pilotos como Lawson, Gardner, Doohan, Schwantz y el propio Rainey.

"He tenido la oportunidad de montar en una moto por primera vez en 26 años. Y me lo pasé genial. Muchas gracias a Yamaha Motor Usa y Alpinestars por ayudarme a hacerlo posible", señaló Rainey en su cuenta personal de 'twitter'.

Seis podios en Jerez, nunca primero

El californiano disputó su primer Mundial de 500cc en 1988, debutando con un tercer puesto al final de la temporada en un campeonato que terminó llevándose Eddie Lawson. Aquel año, Rainey iniciaba su especial relación con el Circuito de Jerez, donde siempre subió al podio pero nunca al primer cajón. En 1988, acababa segundo por detrás de Lawson, resultado que se repitió un año después.

El dominio de Rainey se hizo palpable en 1990, año de su primer título mundial, aunque en Jerez tuvo que conformarse de nuevo con la segunda posición en una carrera que terminó llevándose Wayne Gardner. En el 91, el de Downey conseguía su segundo Mundial y en Jerez no faltaba a su cita con el podio, esta vez tercero con victoria para Mick Doohan. El año de la Expo de Sevilla, Rainey subía al segundo peldaño del circuito jerezano y sumaba su tercer y último Mundial.

Un año más tarde -de nuevo segundo en Jerez- marchaba líder del campeonato camino de su cuarto Mundial consecutivo cuando la mala fortuna se le apareció en la primera curva del circuito de Misano. El estadounidense se fracturó la sexta vértebra y quedó postrado para siempre en una silla de ruedas. Kevin Schwantz se llevó aquel Mundial, en el que Rainey, pese a no puntuar en las últimas tres carreras, acabó segundo.

A lo largo de su carrera deportiva, Wayne Rainey consiguió 24 victorias (todas en 500cc) y un total de 65 podios, tres mundiales de 500. Es una de las 30 Leyendas de MotoGP. 

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