GP de Jerez La sombra alargada de Márquez

  • MotoGP asegura su futuro con jóvenes como Rins siguiendo ya la estela del pentacampeón

  • "De Marc se aprende la agresividad. Te enseña que si él puede, los demás también"

Rins, ayer tras los entrenamientos cronometrados en el Circuito de Jerez. Rins, ayer tras los entrenamientos cronometrados en el Circuito de Jerez.

Rins, ayer tras los entrenamientos cronometrados en el Circuito de Jerez. / Manuel Aranda

El sol brilla con luz propia. Como digno astro rey que manda en el firmamento, ejerce una autoridad suprema, siendo muy contadas las ocasiones en las que un eclipse logra ocultarlo de forma parcial y temporal. Algo similar ocurre con Marc Márquez, la estrella más luminosa de MotoGP, al que otros 'meteoritos' de las dos ruedas intentan igualar en brillantez, pero por ahora sólo son su sombra alargada, a la que muy rara vez roban espacio o protagonismo.

Brillar no está al alcance de todos, por ello destacan tanto quienes lo consiguen. En cualquier actividad humana encontramos a genios que marcan una época, personajes únicos que dejan huella imborrable a su paso, revolucionarios que no admiten comparaciones odiosas. Como en todos los deportes, en el Mundial de Motociclismo también hay nombres míticos o legendarios que crearon escuela y lideraron generaciones, como es el caso de Hailwood, Read, Agostini, Nieto, Roberts, Gardner, Spencer, Rainey, Doohan, Crivillé, Aspar o Pedrosa, por poner algunos ejemplos, e incluso el del formidable Valentino Rossi, que aún permanece activo en el apogeo del nuevo y luminoso rey de MotoGP, Marc Márquez, que con sus cinco títulos lleva ya bastante tiempo 'ensombreciendo' a su competencia. Y lo que les queda.

Con sólo 26 años de edad y un potencial como pocas veces se ha visto, el genial piloto de Cervera ejerce un poderío sin igual, que deja poco margen de acción al lucimiento de sus oponentes. Por supuesto que otros grandes campeones, como su propio compañero de equipo Jorge Lorenzo, pueden ponerle en aprietos en más de una ocasión e incluso optan a reverdecer laureles, pero teniendo en cuenta sus 31 años de edad y que hace cuatro que logró su tercera corona en la máxima categoría, conviene fijar la vista en quiénes están llamados a llevar la voz cantante en el futuro inmediato de MotoGP.

Nadie discute que Márquez tiene cuerda para rato, por no decir que es el número uno en cordelería mundial, pero también resulta esperanzador y positivo que jóvenes figuras como Alex Rins (Figueras, 1995), estén siguiendo ya la estela del pentacampeón, e incluso ganándole batallas, como hizo en el pasado Gran Premio de Estados Unidos. Pero al margen de ese primer triunfo, lo más positivo del piloto de Suzuki es que no le duelan prendas al reconocer que de genios como Marc le queda mucho por aprender: "Por ejemplo de la agresividad que tiene, de cómo va siempre a fondo, o de que en cada una de sus salidas haga una vuelta rápida. Su estilo es un poco distinto al de todos, es muy agresivo y conduce con los brazos abiertos. Pero Márquez también te enseña que si se puede hacer, los demás también podemos".

Juan Pedro De la Torre es uno de los grandes historiadores del motociclismo. Cuando se olvida de la práctica y se centra en la teoría, ofrece perlas de insigne catedrático, que en estos días vienen como anillo al dedo: "Rins pilota de forma suave, amigable con los neumáticos; en las frenadas no es violento, se concede metros para asegurarse un buen paso por curva, uno de los puntos fuertes de la Suzuki que pilota. Pero el gran avance que ha dado con respecto a anteriores temporadas está en su coco. Cuenta con una importante y amarga experiencia: la del que pelea por los títulos en las categorías inferiores sin conseguir coronarse. Y eso curte, y si se sabe aprender de la experiencia, da serenidad" y lo argumenta con sabiduría: "La mayoría de los actuales pilotos de fábrica han sido campeones en alguna categoría previa a MotoGP, pero Rins no pudo coronarse ni en Moto3 ni en Moto2. Eso hace que no corra con desesperación, como queriendo demostrar estar tan capacitado como el que más. Uno de sus puntos fuertes es esa capacidad de saber mantener la calma. Es un hombre tranquilo que puede provocar una revolución en silencio, sin que apenas nos demos cuenta. La clave del pilotaje de Rins es no desgastarse inútilmente y hacer su ritmo. Nada puede expresar mejor su estilo que su victoria en Austin: sabiéndose más rápido que Rossi, fue lo suficientemente inteligente como para no caer en la trampa del italiano, que con dos fuertes ataques intentó romper su ritmo. Pero el de Suzuki no se desconcentró, supo mantenerse delante y ganar".

Como buen analista del motociclismo, De la Torre, que escribe en El Confidencial, explica el talón de Aquiles de Rins: "Sólo necesita mejorar sus clasificaciones. Con pista despejada es capaz de rodar muy deprisa y sacar todo el jugo a su Suzuki en las curvas rápidas, pero no está siendo suficientemente bueno en las clasificatorias, arranca muy atrás, y en las primeras vueltas es complicado rodar entre pilotos que pelean por la posición en cada curva. Así son las carreras en medio del pelotón. Curiosamente, es el mismo problema de Maverick Viñales, que aunque arranca mejor situado que Rins, en las primeras vueltas se atranca, mientras que el de Suzuki sí es capaz de abrirse paso. En el momento en que Rins se clasifique bien, en primera o segunda línea con regularidad, que se preparen…"

Para que sus sombras alargadas no le pasen por encima, Márquez también los estudia y tiene una visión clara del 'pie que cojean': "Muchos pilotos, no sólo Viñales, son rápidos en los entrenamientos y en los test, pero en la carrera es más difícil y diferente. Es como jugar al fútbol: cuando entrenas es una cosa, pero el día del partido, cuando tienes la presión y todo el mundo está pendiente, no es lo mismo. Por supuesto, esto es algo que nos sucede a todos nosotros, pero con experiencia puedes manejarlo de una mejor manera. En un test, que normalmente se alarga tres días, es un poco más fácil ser rápido. Pero en un fin de semana de carreras pasan muchas cosas, es más complicado. La velocidad no lo es todo, tienes que pensar cuando estás montando sobre la moto". En definitiva, no dejamos de aprender con esta juventud que, para fortuna de MotoGP, es un divino tesoro…

(*) Jesús Benítez, periodista y escritor, fue Editor Jefe del Diario Marca y, durante más de una década, siguió todos los grandes premios del Mundial de Motociclismo. A comienzos de los 90, ejerció varios años como Jefe de Prensa del Circuito de Jerez.

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