Provincia de Cádiz

Los almadraberos lanzan un mensaje de tranquilidad y confianza a sus clientes

  • El atún rojo salvaje es de una especie distinta al del Pacífico que ha provocado las intoxicaciones

  • Los controles de los ejemplares que se pescan en la provincia son numerosos y exhaustivos

El atún rojo salvaje del Atlántico tiene una salud de hierro. Pese a ello, las almadrabas gaditanas están viviendo con cierta inquietud la intoxicación de medio centenar de personas por la histamina presente en varios lotes de atún fresco de la empresa almeriense Garciden, lo que ha provocado mensajes alarmistas desde algunos sectores, que han llegado a recomendar que no se consuma atún fresco. Esto, en plena campaña atunera, puede suponer un golpe a una industria que ya está bastante castigada por culpa de las restricciones en la cuota de pesca.

Y sobre todo cuando el atún que ha provocado los síntomas entre los consumidores pertenece a la especie Yellowfin (Thunus Albacare) del Pacífico, mientras que las almadrabas gaditanas capturan exclusivamente Atún Rojo Salvaje (Thunus Thynnus) del Atlántico.

Cada ejemplar tiene en su etiqueta su lugar de procedencia, de pesca y método de captura

En estos casos, tanto Marta Crespo, directora gerente de la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba (OPP-51), que agrupa a Conil, Zahara y Tarifa, como Pedro Muñoz, gerente de Petaca Chico SL, que tiene la concesión de la almadraba de Barbate junto a Ricardo Fuentes, destacaron que el atún de almadraba tiene una calidad extraordinaria y pasa innumerables controles. Todos los ejemplares tienen su etiqueta de trazabilidad, una especie de DNI de cada atún, en el que se especifica la zona de procedencia, dónde se capturó, si fue a través de pesca extractiva o acuicultura, además de otros datos. "Se puede consumir con total tranquilidad el atún de almadraba", dijo Marta Crespo.

Gadira, la empresa que distribuye en exclusiva el atún que se captura en las tres almadrabas de la OPP-51, también mandó un mensaje de tranquilidad y confianza a sus clientes, y recordó que su atún "es procesado bajo un estricto control de calidad para satisfacer a los clientes más exigentes del mundo desde hace 40 años".

En similares términos se expresó Pedro Muñoz, quien fue un poco más allá para recordar que "nuestro producto es un manjar, y pasa muchísimos controles de calidad, su pesca está vigilada por observadores internacionales y nacionales, por inspectores, y tiene un proceso impecable".

Y así es. De hecho este Diario ha sido testigo en numerosas ocasiones de levantás de atunes y los ejemplares, nada más ser pescados, son cubiertos con grandes cantidades de hielo. De ahí pasan a una cámara frigorífica donde están congelados a -65 grados, y nunca se rompe la cadena de frío que hace que los productos de Petaca Chico lleguen al consumidor con una gran calidad.

"Lo que pasa -dice Muñoz- es que si compras un kilo de atún a ocho euros sabes lo que estás comprando".

De hecho, un kilo de atún de almadraba puede costar 40 euros, 60 si hablamos de las partes más suculentas, como la ventresca. Evidentemente, cuando se pagan esos precios, cuando el atún de almadraba está presente en las cartas de los mejores restaurantes del mundo, es por su excelencia.

De momento la campaña almadrabera se está desarrollando con normalidad, si acaso alterada por algunos días de mala meteorología que está impidiendo levantar a las flotas. Pero hay mucho atún, lo que viene a confirmar que ese principio de precaución que desde hace años esgrime la ICCAT para no devolver la cuota de 1.500 toneladas que se repartían las cuatro almadrabas gaditanas antes de que comenzaran las restricciones allá en 2006 está cada vez más injustificado. Este año serán nuevamente miles los atunes que las almadrabas tendrán que liberar de sus redes.

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