Obra Jazz Bodas de Fígaro en el Teatro Villamarta Jazz y ópera en clave de humor

Un momento del espectáculo, la noche del sábado en el Teatro Villamarta. Un momento del espectáculo, la noche del sábado en el Teatro Villamarta.

Un momento del espectáculo, la noche del sábado en el Teatro Villamarta. / Pascual

El sábado 5 se representó en Jerez el espectáculo Jazz Bodas de Fígaro, una obra musical que lo combina casi todo. En principio combina la música de jazz, con las arias de una de las óperas más famosas de todos los tiempos. Pero el resultado final del trabajo de Paco Mir y Jaume Vilaseca, es mucho más que una combinación de estilos, ya que deriva hacia una especie de musical, donde hay un narrador que desembrolla la complicada trama humorística del libreto de Las Bodas de Fígaro, desmenuzándosela al público asistente. Esta propuesta narrativa, Jazz Bodas de Fígaro, y la materializa estupendamente Francisco Javier Sánchez, que también encarna el papel de Basilio.

El espectáculo trata de dar a conocer, en clave de humor, el resultado del experimento de cantar las más significativas melodías de las Bodas de Fígaro, respetando la forma tradicional de cantarlas, pero con la instrumentación musical en clave de Jazz, y reducida a un trío de percusión, contrabajo y piano.

Si el espectador no enfoca el espectáculo desde la importante carga de humor que contiene, corre el riesgo de salir decepcionado, ya que el hecho de no llegar a sumergirse en un concierto de Jazz o el no poder disfrutar de la ópera en su esplendor, podrían eclipsar la sutil intención de colocar al humor en el fondo del espectáculo. Al menos es lo que yo creo que Paco Mir ha querido plasmar en el guión de esta novedosa propuesta.

En lo canoro, y ciñéndome al elenco de cantantes-actores que vinieron a Jerez (en otros sitios de España ha variado el elenco) la representación tuvo sus luces y sus sombras. Muy bien Guillen Batllori en el papel de Fígaro y la mezzosoprano Lola Casariego en el papel de Rosina.

También destacó en lo canoro, el tenor Francisco Javier Sánchez, además de hacer de narrador.El resto del elenco, discreto en lo canoro, aunque bien en lo dramático, destacando en esto último Mar Esteve a quien correspondió encarnar el personaje del Cherubino mozartiano.

En lo musical, también algunas luces y sombras. Quizá los arreglos musicales se exceden un poco con el jazz latino-cubano, a la manera de Bebo Valdés. En otras ocasiones, recurre, al mero acompañamiento instrumental tipo musical de Broadway. Las esencias puras del Jazz se destapan en pocas ocasiones. Por último, me dio la impresión de que el contrabajo estuvo demasiado sonorizado.

Jazz Bodas de Fígaro es un espectáculo entretenido, nacido casi como un producto de conservatorio, y que hace reír al espectador, gracias al fino humor que contiene. Resulta, eso sí, muy didáctico. Y mantiene la acción del libreto de la obra en constante tensión, a lo largo de los 90 minutos que dura, gracias a la ingeniosa y resuelta narrativa del personaje que asume el papel de Director de la obra, y que reduce bastante la duración de la versión original de las Bodas de Fígaro de Mozart.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios