Deun tiempo a esta parte, esta bonita palabra está de moda entre el universo político y por ende, en el de la administración pública. Todos hablan de ella para retirarse de esa rémora que aún nos persigue, la corrupción, y se utiliza como argumento o como ejemplo para vender una gestión limpia, sin ningún tipo de tapujos. Ahora bien, la realidad es otra. Todo lo anterior es de cara a la galería. Entiendo que todo no debe ser transparente, hay situaciones y elementos que requieren de una privacidad, eso sí, hay datos tan de actualidad que resulta un poco contradictorio que no se hagan públicos. Con esto quiero llegar al celo que la administración autonómica (y no tiene nada que ver con el nuevo gobierno porque son antiguos funcionarios los que la promueven) se muestra estos días con los datos de la escolarización. Son tiempos de nerviosismo entre los padres y ahora que tanto se habla de libertad de elección en la educación no estaría de más ser más transparentes y dejarnos de pamplinas con comisiones que quieren marcar pautas absurdas. Seamos serios, transparencia, pero de verdad.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios