Hoy , sin duda alguna, en la España creyente y entre las fiestas dedicadas a Ella que a lo largo del año nos depara el calendario, es el día de la Virgen y en la Archidiócesis hispalense, de la que Jerez y su aún joven diócesis forma parte, la festividad de la Virgen de los Reyes, una de cuyas imágenes se venera en nuestra Iglesia parroquial de San Miguel, un templo histórico y catedralicio, con más de cinco siglos sobre sus nobles piedras…

Por si esto no fuera suficiente, aquí en nuestra diócesis, este quince de agosto lo vivimos cada año de especial manera la víspera en el propio Jerez, ante el monumento que singulariza la hermosa plaza dedicada a la Asunción de la Madre de Dios, que la preside desde la columna que se alza en su centro, delante del templo patronal de San Dionisio, como lo hacen en Sanlúcar de Barrameda con su patrona Nuestra Señora de la Caridad, en Trebujena con Nuestra Señora de Palomares y en Olvera con la venerada imagen de Nuestra Señora de los Remedios, sin olvidar la solemnidad con la que en Arcos de la Frontera se vive esta jornada festiva en su Basílica Menor de Santa María de la Asunción…

Y es que, en plena canícula, un año y otro por las cuatro esquinas de España, cientos de miles de devotos de María, en grandes ciudades y en pequeños pueblos, aunque pudiera pensarse lo contrario por parte de quienes no viven la fe y quisieran poder encerarla entre los estrechos márgenes de los asuntos privados, millones de españoles acuden a postrarse ante las imágenes que dan seguro sentido a su vida y que les acompañan desde la niñez, aunque ahora como consecuencia de la tremenda situación sanitaria que nos afecta, no sea posible verlas en pública procesión otro año más por calles y plazas, llenando de alegría y de la Gracia de Dios a todos sus hijos y desde luego también a quienes así no se consideran.

Quince de Agosto, la fiesta de la Virgen por los cuatro puntos cardinales de nuestro país y por tierras allende los mares en las que aunque muchos de sus actuales dirigentes acusen a España del exterminio de antiguas civilizaciones, es innegable que fuimos nosotros quienes les llevamos la civilización cristiana y consiguientemente la figura de la madre de Jesús, de lo que pueden dar elocuente testimonio, entre otros lugares, en Perú, Paraguay, Nicaragua, Brasil, Puerto Rico, El Salvador, Bolivia o Méjico…

Día grande esta fiesta de la Asunción, el día de la Virgen de Agosto que si no se puede celebrar en las calles, por razones de salud pública, se vivirá intensamente en lo más profundo de los corazones enamorados de María que deben manifestarlo, sin complejos ni reservas, ante el resto de la sociedad por mucha propaganda adversa con la que tratan de acallarnos.

Y es que con festejar a la Virgen, quienes la tenemos por intercesora y Madre celestial, no ofendemos a nadie…

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