Análisis

María José Muñoz estepa Profesora del IES Santa Isabel de Hungría

Cuando las piezas encajan

En las aulas del ciclo de Integración Social del IES Santa Isabel de Hungría se comparten muchas cosas: inquietudes, conocimientos, dudas, críticas y ganas de hacer de este mundo un lugar mejor. En ese empeño, y desde la visión de la inclusión sociolaboral, empezamos a pensar en contar con personas y entidades que nos contaran en primera persona las herramientas y estrategias que utilizaban para lograrlo. Esto nos llevó a empezar a dar forma a un espacio que finalmente se concretó en la I Mesa Redonda por el Empleo Inclusivo con el objetivo de aprender y compartir conocimiento y experiencias de los verdaderos protagonistas de estas historias.

Para poder contarla con sentido debemos partir por definir el Empleo Inclusivo. El empleo inclusivo es aquél que permite una actividad laboral dirigida y adaptada a todas las personas, sin excepción, y que les permita el desarrollo y la autonomía de las mismas en todas las dimensiones de la vida, por ello la importancia de tener un proyecto personal, con una planificación centrada en la persona, desde la libertad para elegir.

Hablamos de lograr la plena Inclusión, logrando la participación de las personas dentro de la sociedad, buscando que estas aporten con sus capacidades, habilidades y destrezas al desarrollo social, a la vez que se vean correspondidas con los beneficios que la sociedad pueda ofrecerles. En muchas ocasiones, la inclusión se ve limitada basándose en la ignorancia, prejuicios y estereotipos, disminuyendo la adaptación en los entornos y servicios, lo que genera barreras físicas que dificultan la participación.

Hay muchas entidades invisibles, pero comprometidas, que trabajan por el empleo inclusivo.

Autismo Cádiz, desde hace años, apuesta por la metodología del empleo con apoyo. Dentro de este puzzle, necesitamos encajar cinco piezas para que el objetivo se cumpla. El cliente es el principal protagonista del proceso y beneficiario directo de la contratación. Es la persona que logra la inserción laboral gracias a la metodología del empleo con apoyo. En este caso personas con TEA.

Otra pieza fundamental es la empresa colaboradora, sin ella no existe contratación y es la que recibe al cliente. Continuamos con la coordinación de la asociación solicitante, que es la encargada de la selección de los clientes, el diseño de itinerarios de inserción, la gestión legal del contrato, de la prospección del mercado y del seguimiento general del proceso. Otra pieza clave será la educador/a laboral, que se encarga del apoyo presencial a la persona solicitante en el propio puesto de trabajo, facilitando y adaptando las necesidades del cliente. En último término, pero en un lugar muy relevante, tenemos a la familia del cliente, que aporta información a la empresa con el fin de obtener una mayor facilidad para cumplir los objetivos.

Si queremos sumar experiencias, os llevamos a conocer los Centros Especiales de Empleo de la mano de Upacesur Emplea, que busca actividad laboral para personas afectadas de parálisis cerebral y trastornos afines, y que se definen como empresas promovidas principalmente por asociaciones o fundaciones cuyo objetivo principal es la integración laboral y social de personas con discapacidad.

Es una calificación que se obtiene cuando las empresas cuentan en su plantilla con un mínimo de 70% de trabajadores con diversidad funcional. Estas plantillas de trabajadores desarrollan un trabajo productivo eficiente y útil en las mismas condiciones que empresas normalizadas, si bien muchas veces son grandes desconocidas y se las confunden con las Empresas de Trabajo Personal.

Desde Universo Santi, creen en la misma capacidad laboral de personas con diversidad funcional y han apostado por un binomio retador: integración sociolaboral de personas con diversidad funcional y alta cocina. En los fogones de este restaurante se forman personas, que aprenden en la cocina y sala de este bonito espacio restaurado, y que posteriormente se integrarán como trabajadores en el mercado laboral normalizado.

Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez ha puesto en marcha la primera empresa de inserción de nuestra localidad, Casa Común, con su primera tienda 'Cuatro corazones'. Las empresas de inserción están destinadas a realizar cualquier actividad económica cuyo objeto social tenga como finalidad la incorporación al mercado de trabajo ordinario de personas en situación de exclusión social mediante el desarrollo de un proyecto personal de inserción que les permita mejorar sus condiciones de empleabilidad.

Si además de todas estas buenas iniciativas, trabajamos en red, desde la complementariedad y el enriquecimiento mutuo, el resultado final de la historia será casi perfecto. Esto es justo lo que desde la Mesa Técnica de Empleo del Ayuntamiento de Jerez se trabaja desde hace años con muchas entidades sociolaborales de la localidad.

El futuro del empleo inclusivo debe pasar por una mirada inclusiva de toda la sociedad. Porque detrás de las empresas, de las administraciones, entidades y proyectos están las personas. Muchas de ellas llevan años aportando y apostando, desde un trabajo invisible, con este objetivo común, en esta mesa redonda les hemos puesto voz y cara. En nuestro muro de los deseos decimos SI al empleo inclusivo.

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