CATAVINO DE PAPEL

Manuel Ríos Ruiz

En el Día Internacional del Medio Ambiente

CADA día que vivimos tiene sus efemérides. Y tal día como hoy nació un poeta, Federico García Lorca, y, también, tal día como hoy los restos de Goya fueron trasladados de Burdeos a Madrid. ¿Cuántos hechos históricos, artísticos y sociales podemos reseñar como efemérides del día de hoy? Muchísimos. Quedémonos solamente con uno: tal día como hoy, en mil novecientos setenta y dos, se decidió que todos los días cinco de junio se celebre el Día Internacional del Medio Ambiente, para recordar que hay que detener los experimentos nucleares; sanear los ríos y los mares de toda contaminación; procurar que los suelos de cultivo no se desgasten; controlar los escapes de humos y gases tóxicos de las fábricas, para evitar el envenenamiento del aire y la lluvia ácida; extremar los cuidados para que no se produzcan incendios en los bosques y derrames de petróleo en los mares… Y desafortunadamente la defensa del medio ambiente deja demasiado que desear. El acuerdo de ciento treinta países, reunidos por la Organización de las Naciones Unidas en Estocolmo, hace hoy treinta y siete años, no ha tenido la práctica que se esperaba, principalmente por parte de las grandes potencias y las naciones desarrolladas. Cada día los expertos en el cambio climático se manifiestan sobre los peligros del calentamiento del planeta. Se avanza en la contaminación a pasos agigantados. Sí, actualmente está vigente la siguiente creencia científica: "El clima global se verá alterado significativamente en el siglo XXI, como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero tales como el óxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos. Estos gases están atrapando una porción creciente de radiación infrarroja terrestre y harán aumentar la temperatura planetaria." Los políticos son los llamados a disponer las medidas necesarias para que los acuerdos de la citada reunión de Estocolmo sean realmente llevados a cabo. Hasta la fecha no lo consiguen en la amplitud precisa, quizás porque no están concienciados lo suficiente de un deber de primordial cumplimento. Es la razón por la que existe "una considerable incertidumbre respecto a las implicaciones del cambio climático global y las respuestas de los ecosistemas, que a su vez, pueden traducirse en desequilibrios económicos, lo que será de vital importancia en países que dependen fuertemente de recursos naturales", en opinión de los especialistas. La Tierra, tan cantada por los poetas de todas las latitudes, puede llegar a ser un infierno para la humanidad, si se cumplen los presagios de los científicos. Por eso hoy, Día Internacional del Medio Ambiente, queremos exaltar nuestro ámbito natural con unos versos de Luis Cernuda, pertenecientes a su obra "Perfil del aire". Dicen: "Sobre la tierra estoy;/ déjame estar. Sonrío/ a todo el orbe; extraño/ no lo soy porque vivo". Y también, en cualquier despertar, decir con San Juan Evangelista: "Y ví un cielo nuevo y una tierra nueva". O contemplando la naturaleza, recordar siempre las palabras versificadoras de Eduardo Marquina: "La tierra es toda vida/ y el mar es todo amor./ En el mar hay escondida/ una fuerza más grande que la vida:/ la tierra es criatura y el mar es creador".

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