Homo ferians

Fernando / Taboada

La Feria, ese paisaje lunar

CUANDO queremos decir de alguien que es un poco raro, lo llamamos extraterrestre. Pero yo creo que cometemos una injusticia porque los extraterrestres tendrán sus manías y sus antenas, pero hacen una vida muy normal en cuanto se bajan del platillo volante. Se quedarían de piedra si por un casual aterrizaran en la Feria y la primera impresión que se llevaran de los humanos fuera la de una patulea de gente que, en plena era de viajes intergalácticos, se queda embobada mirando unos coches arrastrados por bichos de cuatro patas, cuando no se quedan pasmados delante de un mimo, haciendo de estatua, que además de no tener tantas patas como los caballos, ni se mueve ni canta. Vaya imagen que se llevarían estos alienígenas si llegaran hoy y vieran que a este lado del sistema solar alguna gente disfruta dando manotazos al aire en un rito conocido como baile; que para ir de un sitio a otro, en vez de andar recto, que es más rápido, muchos hacen zigzag; que los terrícolas llevan sombreros rarísimos, cuando no son señoras, que se preocupan por no ponerse perdidas al comer y luego me llevan unos trajes llenos de manchas redondas. Para disimular, las llaman lunares.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios