La ciudad y los días

carlos / colón

Homenaje a Joaquín Díaz

PARA los más jóvenes es la voz de Richard Attemborough/John Hammond en Parque Jurásico y, sobre todo, la de Ian Holm/Bilbo Bolson en El Señor de los Anillos. Para los menos jóvenes era la voz de Martin Balsam, Ernest Borgnine, Lee J. Cobb, Peter Ustinov, Anthony Quayle, Dom DeLuise, Danny DeVito, Zero Mostel, Christopher Lee, Philippe Noiret, Donald Pleasence, Telly Savalas, George C. Scott, Rod Steiger, Bob Hoskins… Algunos de ellos fueron doblados por él a lo largo de más de 20 años, creando una total identificación entre los actores y esta prodigiosa voz que saltaba con pasmosa naturalidad de un extremo a otro del registro vocal e interpretativo: de la gravedad trágica de los duros Borgnine o Scott a la irresistible comicidad de los disparatados DeLuise o Mostel. No está mal, ¿verdad? Pues hay más.

Porque sobre todo fue la voz de Jack Lemmon. Cada vez que veo Con faldas y a lo loco, La carrera del siglo o Primera plana le hago a Joaquín Díaz -porque de él estoy hablando- el más culpablemente anticinéfilo homenaje que se pueda hacer a un actor de doblaje: escojo la versión doblada en vez de la original porque -qué quieren que les diga: no les voy a mentir- el Profesor Fate (o su doble el Príncipe Hapnick) y Jerry (y sobre todo Daphne, su versión travestida) me hacen muchísima más gracia con la voz de Joaquín Díaz que con la de Lemmon. Sé que es una barbaridad. Pero es que este actor de doblaje era en sí mismo una barbaridad. ¿O no recuerdan cómo decía "¡aprieta el botón, Max!" y la risa del rey borracho? ¿O acaso han olvidado el "¡nadie es perfecto!". Dobló a Lemmon entre 1963 y 2001, compartiéndolo ocasionalmente con sus colegas Rogelio Hernández y Jesús Nieto. Por eso en España Jack Lemmon ha muerto dos veces: el 27 de junio de 2001 falleció el grandísimo actor de Los Ángeles y el 5 de septiembre de 2013 murió su voz.

Dobló películas desde el Metrocolor deliciosamente chillón de Quentin Durward o Los Diez Mandamientos (en la que puso voz al perverso Datán) de los años 50 hasta el siglo XXI de las sagas Bourne u Ocean's. Una vida entera oyéndole. Nos ha dejado. Pero seguiremos oyéndole cada vez que veamos una de las películas que dobló. Y sólo por oír su voz prodigiosa nos parecerá estar en uno de los cines "de verdad" en los que le oímos por vez primera. Nadie es perfecto, admirado Joaquín Díaz. Pero algunos, como tú, lo rozan.

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