la nicolumna

Nicolás Montoya

Lágrimas de Santa Claus

EL adviento trae consigo visitantes ilustres cada año: la Inmaculada y su puente puesto en entredicho. Los sótanos del Valle de los Caídos volviendo a remover conciencias. Los Papas de Roma en el ojo del huracán incluso desde dentro del Vaticano y aquí, en España, la casa real comidilla de los programas rosas. En todo este panorama religioso y de realeza, Santa Claus ha aparecido pero de una manera tan fugaz, que ha sido un visto y no visto. La razón, una calcamonía de los ciclos de la historia, que le ha hecho dudar sobre su propia existencia antes de la Navidad y que le ha llevado raudo al portal de Cristina para cerciorarse que había venido en las fechas correctas. Abrumado por las contradicciones, se ha quedado pensativo en las eternas obras de la carretera de La Barca y sin argumentos para seguir por la provincia. Los lugareños le cuentan que las cosas han cambiado tanto que hasta el mismísimo Cabaña sigue siendo el mejor aliado de la derecha dinamitando su propio partido y que tres cuarto de la provincia ha cambiado el signo político hacia los afines a los belenes antes que al propio personaje de Papá Noel. Ante el desaire, cogió renos y trineo y desde las alturas de Montecastillo divisó tierras muy cambiadas: gitanos flamencos conformados con melodías de villancicos de ocasión en zambombas de todo a cien, una plaza la del Arenal, confirmada como lugar de asentamiento extramuros a imagen y semejanza de la época de los Villavicencio, una ciudad del paro entregada en las colas de las loterías del gordo… Pero lo más fuerte, un Jerez rural con gobierno de un partido cuyo nombre no defiende para nada las siglas que enarbola y que entre sus principios no está precisamente la defensa del jornalero. Como es de entender, y como de tío pe-pe andaba el juego de palabras, se tomó una copa, mejoró del susto y se perdió por la Sierra de San Cristóbal. Dicen testigos oculares que le vieron, a los pocos minutos, llorando cerca del polo norte sin querer ni oír hablar de la zona del Xerez.

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