La Crestería

Manuel Sotelino

Artesanos cofrades

Detalle en un taller de bordados. Detalle en un taller de bordados.

Detalle en un taller de bordados. / Vanesa Lobo (Jerez)

LOS artesanos también existen y son de los nuestros. Si el pasado domingo se hacía un repaso a los problemas económicos que acechan a las hermandades, hoy nos detenemos en los cereros, bordadores, orfebres, tallistas e imagineros que conforman un maravilloso mundo de hojas de acanto.

Ellos son también grandes damnificados de estos tiempos duros que han tocado vivir en la sociedad y en las cofradías en particular. Ildefonso Jiménez es uno de los artistas más conocidos fuera de nuestras fronteras. Su gran trayectoria ha dejado un reguero de trabajos que están presentes en piezas que se pasean por muchos puntos de la geografía andaluza. Pero Oñate, García Falla, Calderón o David Medina no le van a la zaga. Ellos y otros muchos más que tiemblan con tan solo pensar que el 2022 podría venir sin actividad en el taller.

 Este año no hay más remedio que aguantar el tirón y lo viviremos rezando por tantos enfermos y fallecidos por el coronavirus. Pero hay que pensar que en 2022 las cofradías saldrán con más fuerza que nunca. Y será el santo y seña para que nuestros artesanos y artistas puedan seguir viviendo y ofreciendo puestos de trabajo a muchos andaluces. Y todo ello gracias a la cofradías.  

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