Luces y sombras

Por décimas

La promoción de la Covid comenzará en unos días a despejar incógnitas. Algunos convivirán años con las dudas

Casi 30.000 alumnos andaluces han pasado tres días de pruebas trascendentales para su futuro. A veces, unas décimas condicionan la vida. Las que no te alcanzan para obtener la calificación de corte que cada universidad exige en su oferta de grados. Hay demasiados matriculados en opciones que no deseaban. Estudiantes que luego deambulan por sus clases por un descarte impuesto para ver si con el roce surge el amor. Ya es de nota pedirles a los jóvenes de hoy que a sus 18 años decidan sobre su existencia profesional. Menos, si no les queda otra alternativa que cursar unos estudios de consolación.

Pero como el problema es más común de lo que parece, frente a este virus que transmite la incertidumbre sí que han adquirido inmunidad de rebaño. Los legados de una tradición que continuar, las presiones familiares que trasladan a los hijos las frustraciones propias. Los consejos de los docentes que ejercen de adivinos vocacionales, amparados por su experiencia y que anhelan sumar pupilos a su causa. Las modas. La globalización que impone la doble titulación, con el riesgo de acabar en doble frustración. En este océano de influencias zarpan chalupas que pueden quedar a la deriva en cuanto asome el primer temporal.

Esta promoción de la Covid comenzará a despejar incógnitas en una semana. Muchos convivirán con las dudas durante bastante tiempo. El objetivo de una formación no puede ser exhibir un título. No hay mayor sensación de fracaso para un docente que al alumno, por encima de todo, sólo le interese el aprobado. La universidad también parece encapsulada en su burbuja. El mercado laboral se mueve preso del vértigo. Las empresas necesitan encontrar rápidas respuestas si aspiran a competir. Y mientras los perfiles laborales mutan, los egresados sufre unos planes de estudio que tardan en adaptarse a la realidad. La Academia no puede refugiarse en que su misión consiste en transmitir el conocimiento.

Un 12% más de alumnos andaluces se han presentado este año a la Selectividad. En 2019, no certificaron el bachiller casi el 60% de los aspirantes. Este curso, el 52% ha aprobado. Condiciones más flexibles, que se dice. Las circunstancias han rebajado las exigencias. Pero lo que sorprende no es el porcentaje inusual de 2020, sino el habitual. Más de la mitad de los estudiantes de la comunidad fracasan cuando intentan subir por primera vez ese peldaño, el mínimo para avanzar como una sociedad preparada. Y no creo que podamos aspirar a invocar cada año una pandemia para revertir ese escenario. Ni las décimas tienen culpa aquí.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios