Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Ha nacido una estrella

S E torció la lógica y ganó Tomás Gómez. En el inconsciente colectivo nos gusta que el débil le gane al fuerte, como en las hazañas bíblicas y como en las películas. Sin embargo, en la vida real estadísticamente casi siempre gana Goliat. Esta pauta no le ha valido a Trinidad Jiménez, una buena ministra de Sanidad, apoyada en las primarias de Madrid por los elefantes de más peso del Partido Socialista: Zapatero, Blanco, Rubalcaba. La victoria del más débil le añade épica al resultado y supone una derrota de Zapatero, empeñado en la candidatura de Jiménez. El liderazgo y la reputación del presidente en el interior de su partido sufren un descalabro.

La asechanza de Rubalcaba contra Gómez, de que era el candidato de la derecha, la convirtió en realidad la prensa más reaccionaria, que ha jaleado tanto al secretario general de la FSM, que quizá ha proporcionado más votos a Jiménez de los que ella misma ha conseguido repitiendo que era la mejor. Ahora esos medios, además de regodearse con el traspié de Zapatero, se tendrán que cuidar de Gómez, que emerge como un candidato potente a la Presidencia de Madrid. Ha nacido una estrella, la del hombre que derrotó a Zapatero.

A esta pugna le han faltado debates para saber qué pensaban los contendientes de los problemas de la vida real. Los debates fueron uno de los alicientes de las primarias americanas para la nominación demócrata. Si alguien piensa que ha sido dura la campaña de Madrid, les recuerdo que en 2008 Hillary Clinton decía que Obama era demasiado vulnerable frente a McCain, de la misma manera que ahora Jiménez ha dicho que Gómez era demasiado vulnerable contra Esperanza Aguirre. La política no es oficio para hermanitas de la caridad. En el caso americano, los filisteos Clinton perdieron contra David Obama. Y hay precedentes más cercanos; Bono perdió contra Zapatero y Almunia contra Borell.

La lógica dice que el fuerte se impone. Sarkozy se ha merendado la pretensión de Viviane Reding de expedientar a Francia por la expulsión masiva de gitanos rumanos. La comisaria luxemburguesa es doblemente débil: representa a un pequeño país y a una Comisión encabezada por un peso pluma. Y el presidente de la República francesa ha aplicado la ley del más fuerte, para conseguir que todos sus colegas riñeran a la comisaria, y después obligar a la Comisión a tragarse su deseo de corregir a uno de los dos colosos de la UE.

Clinton, en uno de sus debates con el entonces senador de Illinois, acusó a Obama de ser simplemente una cara bonita y un fantástico orador, pero poco más. Jiménez se ha ahorrado estos piropos hacia Gómez y los riesgos de los debates; no ha querido tenerlos y a lo mejor ahora lo lamenta. Obama demostró que no era sólo una cara bonita y Gómez ha iniciado el camino. Aguirre no lo va a tener fácil.

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