La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

¡Qué suerte tienen los murciélagos!

La Fiscalía pide año y medio de prisión y el pago de una indemnización de 135.000 euros para dos trabajadores de una empresa de mantenimiento que trabaja para la Universidad de Jaén por causar la muerte de 45 murciélagos que habían anidado en el cajetín de una persiana. Y eso que no los mataron sino que, siempre según la Fiscalía, actuaron "con el objetivo claro de terminar con la vida de los animales, sin precaución alguna, ni asesoramiento sobre los animales", forzando la persiana y provocando ruidos que hicieron que los murciélagos "salieran de su nido totalmente aturdidos por los golpes", provocando que "las crías murieran en el acto tras caer presurosas del nido" mientras los ejemplares adultos volaban "torpemente" para terminar muriendo. Este "acto agresivo" provocó la muerte de 15 ejemplares adultos y 30 crías.

Muy mal hecho por parte de los trabajadores, sin lugar a dudas. Debían haber avisado al Seprona, en el caso de que supieran que se trataba de una especie protegida (ya, ya… "la ignorancia de la ley no exime…"). Y quien esto escribe detesta la crueldad con los animales. Dicho lo cual, ¿no les parece que la petición de año y medio de prisión es desproporcionada? Lo de la multa -que se basa en que cada ejemplar está tasado en 3.000 euros- es discutible, aunque ya me dirán de dónde sacan los trabajadores esta cantidad si no se la endosan a la empresa para la que trabajan (cuyo tamaño ignoro: lo mismo se la cargan) o a la Universidad de Jaén.

En cambio lo del año y medio de cárcel por causar la muerte -ni tan siquiera matar- a estos animales llama la atención. Sobre todo si se compara con otras condenas. Hace poco, en Fuente el Saz de Jarama (Madrid), un tipo atropelló a una chica de 17 años, no le prestó auxilio dejándola agonizar durante dos horas y fue detenido a bordo del avión en el que se disponía a huir a Argentina. Según la responsable legal de la Asociación DIA Víctimas de Accidentes para los casos más graves de omisión de socorro por parte de quien ha causado el accidente las penas van de los 6 meses a los 4 años. A esto se enfrenta este tipo. ¿No hay desproporción entre un año y medio por matar murciélagos y solo cuatro, como máximo, por atropellar, omitir socorro con resultado de muerte e intentar fugarse? Y ahora discúlpenme, pero no puedo dejar de añadir que ojalá los humanos no nacidos fueran protegidos como las crías de murciélago.

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