Rossi y Márquez incendian MotoGP

Nadie discute que un alocado Marc tiró a Valentino en Argentina, pero el italiano no debería afirmar que el español está destrozando su deporte

La imagen de la polémica en Argentina entre Márquez y Rossi que ha dado la vuelta al mundo. La imagen de la polémica en Argentina entre Márquez y Rossi que ha dado la vuelta al mundo.

La imagen de la polémica en Argentina entre Márquez y Rossi que ha dado la vuelta al mundo. / MOTOGP.COM

No se habla de otra cosa y va para largo, como el cuento de nunca acabar. Rossi y Márquez han incendiado el Mundial de MotoGP, sin que haya bomberos suficientes para apagar las llamas que se han reavivado entre ambos. Lo acontecido en el pasado y disparatado Gran Premio de Argentina, donde el español provocó la caída del italiano, sitúa la guerra de estos dos grandiosos pilotos en un nivel de conflicto descomunal y sin solución a la vista.

La polémica y el morbo están servidos, creciendo por segundos. Televisiones, periódicos, radios y redes sociales de todo el mundo echan humo emitiendo juicios sobre lo ocurrido el domingo 8 de abril en el circuito de Termas, donde el 'agredido' Valentino Rossi empleó contra el 'infractor' Marc Márquez (sancionado hasta tres veces en carrera), el vocabulario más duro y contundente que haya salido de su boca hasta la fecha. A groso modo, el de Yamaha culpabilizó a su oponente de Honda de conducta temeraria por el incidente de Río Hondo: "Márquez ha destrozado nuestro deporte. No tiene ningún respeto por sus rivales. Hace lo que le da la gana con todo el mundo".

Poniendo los puntos sobre las íes, con tintes casi bélicos, Rossi explicó su visión de lo sucedido: "Márquez entró en aquella curva yendo 20 kilómetros más fuerte de lo que debía y fue a por mi pierna. Sabe muy bien que si te da en la pierna él no se cae y espera que te caigas tú. No tiene respeto por ningún adversario, eleva el nivel de la competición hasta un punto muy peligroso para todos. Tengo miedo cuando estoy en pista con él porque sé que viene a por mí. No me trata como al resto, todavía me trata peor. En 2015 ya me hizo perder el Mundial expresamente. No puede ocurrir que él golpee a seis pilotos en un fin de semana, así que espero que le digan algo porque, como he recordado a dirección de carrera -él y su equipo han solicitado sanciones más duras a Marc-, tienen una gran responsabilidad. Espero que ocurra algo con él y no vuelva a hacerlo más. No creo que sea inconsciente. Es mala fe. Este no es un deporte de contacto como el fútbol. Aquí te haces daño de verdad. El problema es uno, el resto no está tocando las pelotas. Si todos actuáramos así, en cinco carreras no habría pilotos. Todos nos habríamos hecho daño".

Por si fuese poco el incendiario armamento dialéctico, Rossi echó aún más leña al fuego: "Vino a por mí. En las últimas carreras lo ha hecho así: quiere que tengamos miedo de él. Espero que no me vuelva a mirar a la cara y que se aleje de mí. Luego viene a pedir perdón delante de las cámaras, pero no es sincero. Para mí es una broma que venga a pedirme perdón con Alberto Puig y con la gente de Honda. No tiene huevos a venir conmigo solo en la oficina".

Sólo cabe esperar que ambos recapaciten y que una revisión del reglamento evite nuevos encontronazos

Desde el otro bando de la polémica, no se quiso avivar el fuego. Márquez fue más escueto que de costumbre: "No voy a decir nada de Rossi, me preocupa cero lo que diga, él también ha tenido 25 años -la misma edad que tiene Marc- y espero que la gente también se acuerde. Yo soy honesto, ha sido un error involuntario que no hubiera pasado con pista seca, ha sucedido con otros rivales", afirmó el seis veces campeón mundial, añadiendo con rostro cariacontecido: "Cuando he pasado a Valentino he pisado un parche de agua, he tenido que dejar frenos, ha pasado lo que ha pasado, nos hemos tocado, se ha caído, he acabado. Me fui a Dirección de Carrera, luego al box a disculparme, no lo ha aceptado y lo respeto, pero me quedo con un fin de semana positivo en el que el nivel estaba ahí".

De las concisas declaraciones realizadas por Márquez destaca algo muy relevante: Rossi, de 39 años, lleva más de dos décadas en el Mundial (con esta son 23 temporadas), mientras que el español (14 años más joven que el italiano) disputó su primer gran premio (concretamente en Jerez) hace sólo diez años (2008). Es decir, con su aguda y calculada respuesta de Argentina, Marc invita a que Valentino revise en su dilatado historial los errores que haya podido cometer en el pasado. Como se suele decir, quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Se puede recriminar la acción incorrecta de Márquez, pero Rossi no debería afirmar que Marc "está destrozando su deporte", con las consecuencias personales (pitadas y amenazas por doquier) que tiene para el español y de imagen para el propio Mundial de MotoGP. Ambos pilotos deben recapacitar y se precisa una revisión del reglamento que evite nuevos encontronazos.

Rossi no debe olvidar dos simples acciones (de un historial más extenso) que pesan también sobre sus espaldas, consideradas igualmente temerarias, ocurridas precisamente en Jerez: una con Gibernau en 2005, en la entrada a meta, y otra con Stoner en 2011 pasándose de frenada sobre mojado, que el australiano le recriminó al italiano con una frase para los anales del motociclismo: "Tu ambición puede más que tu talento". Pero hay algo aún más reciente, precisamente en el comienzo de su histórica rivalidad con Márquez, que sucedió también en Argentina, cuando el español se fue al suelo en un polémico cambio de trayectoria de 'Il Dottore'. Después vino lo que vino, la famosa patada de Valentino a Marc en Malasia, donde por cierto lo penalizaron levemente. Fue un capítulo que, a la vista de los recientes acontecimientos, nunca se ha superado. Volvemos a las andadas.

Márquez es un joven de 25 años y espíritu inconformista, así ha ganado seis títulos y, a falta de 17 carreras, sigue siendo el máximo candidato al título de este año. En Argentina perdió los papeles, se le estropeó el guión de la carrera antes de que el semáforo se apagara y no fue capaz de recomponerlo. La ansiedad pudo con él. Todo lo demás, es cebarse con su dignidad. Y no olvidemos que su Honda provoca muchos dolores de cabeza al equipo Yamaha de Rossi, que no anda muy orientado. La guerra se libra en todos los frentes, también en el de los psicólogos. Marc seguro que visita uno ¿y Valentino?

(*) Jesús Benítez, periodista y escritor, fue editor jefe del Diario Marca y, durante más de una década, siguió todos los grandes premios del Mundial de Motociclismo. A comienzos de los 90, ejerció varios años como jefe de prensa del Circuito de Jerez.

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