Cómics

El factor humano

  • El Dios del Manga, Osamu Tezuka, nos introduce en su particular universo a la lo largo de un buen puñado de historias autoconclusivas, con un solo nexo de unión

Detalle de la portada. Detalle de la portada.

Detalle de la portada.

Planeta Cómic está realizando una impresionante labor con la obra del maestro mangaka japonés. Desde los últimos años podemos disfrutar de algunas de ellas que continuaban inéditas en nuestro país (Ayako, La Princesa Caballero, Antología) y también está publicando las versiones definitivas de algunos de sus más famosos mangas, firmadas por el incansable creador que tantos miles de páginas dejó a sus espaldas (Astro Boy, Blackjack, MW).

Gracias a esto, estamos conociendo al autor en las dos facetas de su carrera, una primera en la que, fascinado por los dibujos animados que se hacían en los Estados Unidos, en especial por el material de la Disney, se dejó influenciar tanto por los diseños, la manera de narrar y el tono de sus historias, destinadas a un público más amplio.

Años después, tras algunos reveses profesionales y económicos, nos encontramos con un Tezuka que cambia de registro. Sus historias se hacen mucho más adultas, tratando de reflejar en las viñetas todo lo oscuro, malo, reprochable, que tiene el ser humano en su interior. De ahí nacieron maravillas como la propia MW, Adolf, Oda a Kirijito o Alabaster, entre otras muchas.

Cráter, el nuevo volumen que acaba de llegar a las librerías, es una recopilación de relatos cortos, protagonizados siempre por el mismo personaje, Okuchin, que va cambiando de personalidad, situación y ubicación temporal con la misma facilidad que nos ponemos y quitamos un jersey.

Historias estas, enmarcadas en diferentes géneros (criminal, terror, ciencia ficción cotidiano), en las que el suspense, el peligro, la violencia, los secretos, el arrepentimiento, y en ocasiones también su pizca de humor, tiene cabida, formando un espectacular mosaico que, visto en perspectiva, revela al gran observador de la condición humana que fue Osamu Tezuka, ya que seguro que leyendo estos relatos podemos identificar a algún conocido que se comporta de esa manera e incluso, reconocernos a nosotros mismos.

Entre todo el abanico de estas dieciocho historietas encontraremos al trío de clientes de un parque en el que disfrutan de un baño en sus aguas termales, encontrándose de pronto con el sonido de una campanilla, hecho este que les hace rememorar comportamientos y situaciones que hasta entonces habían permanecido totalmente ocultos y que también va  a ser determinante con el destino del sádico propietario del lugar…

En otra de ellas habrá encuentros con extraños personajes, como el que conoce un profesor universitario que, además de impartir clases, está desarrollando un temible compuesto super corrosivo que será utilizado como arma por el ejército.

La historia de un solitario joven se convertirá en el revulsivo que hará que el protagonista tome una radical decisión sobre su trabajo y futuro, con consecuencias totalmente imprevistas.

Estos son solo dos ejemplos del tono de las historias que vamos a encontrar en este imprescindible volumen para todos los admiradores del más famoso mangaka japonés de todos los tiempos, Osamu Tezuka, que hasta llega a reservarse el papel de un personaje secundario en alguna que otra historia, como la titulada La máscara de Tomoe.

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